El Ministerio de Salud provincial, a través de la Dirección de Fiscalización Sanitaria, lleva adelante una mesa de diálogo junto al asesor legal y el área de farmacia con el objetivo de ordenar, categorizar y regular el funcionamiento de los centros de estética en todo el territorio.
Ante la ausencia de una ley nacional que regule el sector, la iniciativa surge como respuesta a la inquietud de los distintos colegios profesionales. El propósito central es garantizar que los establecimientos se responsabilicen por la salud de los pacientes, asegurando que cada procedimiento sea realizado exclusivamente por profesionales sanitarios debidamente matriculados y capacitados.
Categorización y controles integrales
El proyecto contempla una categorización de los centros en función de la complejidad de las prácticas que realizan, abarcando desde procedimientos mínimamente invasivos hasta intervenciones de mayor complejidad. De esta manera, se delimitará qué tipo de acciones puede llevar a cabo cada establecimiento y profesional.
Asimismo, el plan de fiscalización integral incluye:
- Control de aparatología: Se exigirá la certificación técnica de todos los equipos utilizados.
- Fiscalización farmacéutica: Se verificará la procedencia, legalidad y seguridad de las cremas, medicamentos y productos aplicados.
- Seguridad e infraestructura: En conjunto con la Dirección de Infraestructura, se evaluarán las condiciones de higiene, seguridad edilicia y las instalaciones eléctricas adecuadas para el funcionamiento seguro de la aparatología.
Desde el área de fiscalización remarcaron que la medida busca poner fin a la desinformación existente en torno al aval de títulos obtenidos mediante cursos breves, brindando a la ciudadanía la tranquilidad de recibir tratamientos seguros y bajo un riguroso marco legal.
