La familia de la víctima expresó su desconcierto luego de que el tribunal diera marcha atrás con su propia decisión. En apenas unos días, se pasó de ordenar que el imputado llegue al juicio en prisión a otorgarle la excarcelación sin que su defensa la solicitara.
El proceso judicial por el caso Trini Ruarte sumó una fuerte polémica este fin de semana, tras confirmarse la liberación de Federico Luna. Según detalló el abogado Sergio Gómez, la medida generó profunda sorpresa e indignación tanto en los familiares de la víctima como en el propio Ministerio Público Fiscal.
La controversia radica en la contradicción de los plazos judiciales: el pasado martes, el tribunal había determinado firmemente que Luna transitara el juicio detenido en prisión. Sin embargo, en un giro abrupto, la resolución cambió el viernes. «La familia no entiende por qué el tribunal cambió de opinión» y «la fiscalía estaba absolutamente desconcertada como nosotros», enfatizó el letrado.
Uno de los puntos más cuestionados del fallo es que la excarcelación le fue otorgada a Luna de oficio, es decir, sin que su defensa la pidiera formalmente. Ante esto, la única condición impuesta al imputado es la obligación de presentarse a firmar todos los lunes antes de las 8:00 de la mañana.
Asimismo, desde la querella desestimaron el argumento de los permisos laborales esgrimidos para justificar su liberación: «Luna no tenía autorización de la provincia. No importa si fue a trabajar», sentenció Gómez, advirtiendo que «todos nos tuvimos que adaptar a la situación procesal de Luna» en medio de un escenario que calificaron como irregular.
