A más de un año del trágico suceso que conmocionó a la comunidad, los familiares y allegados de María Inés “Nené” Quinteros renovaron su reclamo de justicia y manifestaron una profunda preocupación ante lo que califican como una «parálisis» en los tribunales locales.
La causa, caratulada bajo herméticos lineamientos de investigación, se encuentra radicada en el Juzgado de Instrucción de la Cuarta Circunscripción Judicial, con asiento en esta ciudad, bajo la órbita de la jueza Sandra del Valle Molina. Sin embargo, la pregunta central que desvela al entorno de la víctima sigue latente y sin una respuesta fehaciente en el expediente: ¿María Inés se mató o la mataron?
Desde la querella y el entorno familiar insisten en la imperiosa necesidad de que la magistrada garantice un avance efectivo del proceso. Reclaman que se agoten de manera exhaustiva todas las medidas de prueba científicas y testimoniales que permitan echar luz sobre los hechos, descartando cualquier tipo de manto de sospecha sobre la investigación.
Asimismo, existe un fuerte malestar debido a las trabas denunciadas para acceder formalmente al estado de las actuaciones. La representación legal de la familia ha señalado en reiteradas oportunidades las dificultades para interiorizarse de los movimientos procesales, vulnerando —según advierten— el derecho elemental a la información y a una tutela judicial efectiva.
Ante este escenario de incertidumbre, los familiares exigen que el Poder Judicial actúe con absoluta imparcialidad y celeridad, despojándose de cualquier tipo de condicionamiento, para garantizar que la verdad salga a la luz y se haga justicia por “Nené” Quinteros en los estrados de Aimogasta.
