El caso que conmociona a la localidad rural de La Huerta, en las inmediaciones de Olta, suma elementos clave a partir de la palabra de la defensa técnica. Nicolás Díaz, abogado del conductor de la camioneta involucrada en la muerte del niño de 3 años, brindó detalles sobre la situación procesal de su asistido, quien se encuentra detenido en la Comisaría Primera de Chamical.
El letrado explicó que mantuvo un encuentro con Mercado en dicha dependencia policial tras interiorizarse del hecho. Según relató, el conductor reside en la zona y mantenía un vínculo de profunda cercanía y afecto con la familia del menor. Al momento de producirse el trágico suceso, Mercado se encontraba en la ciudad de Chamical, desde donde debió anoticiarse del desenlace fatal, cayendo en una profunda crisis emocional al enterarse de la noticia.
En cuanto a la hipótesis sobre cómo se desencadenó el hecho, la defensa cuestionó la versión inicial de un atropellamiento frontal o por maniobras marcha atrás desaprensivas. Díaz sostuvo que el conductor jamás advirtió la presencia del niño ni sintió impacto alguno con el rodado —una Toyota Hilux—. En esa línea, argumentó que los peritajes deberían orientarse hacia una mecánica diferente: se investiga si el menor, en un descuido y con el vehículo en movimiento o detenido, intentó ascender por sus propios medios a la parte posterior de la unidad y cayó al vacío.
Como sustento de esta hipótesis, el abogado remarcó que la camioneta no presenta marcas, improntas ni rastros en la zona baja del chasis o el paragolpes, y que las características físicas de una caída de esa naturaleza —con un posible golpe seco en la zona cervical que derivara en un corte a nivel medular— podrían explicar de manera más fidedigna el rápido deceso, deslindando la existencia de dolo o negligencia criminal y encuadrando el suceso en una fatalidad doméstica de zona rural.
