Un cambio en los hábitos alimentarios de los argentinos marcó un punto de inflexión histórico. Factores económicos, la diversificación de la industria y las nuevas tendencias de consumo impulsaron este sorpasso.
El consumo de carne de pollo superó por primera vez al de carne vacuna en Argentina, según destacó en diálogo con MEDIOS RIOJA, Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA). El referente del sector analizó las claves de un proceso de transformación profunda que combina economía, estrategia productiva y cambios culturales en la sociedad.
Deporte, economía y un salto exponencial
Para comprender la magnitud del cambio, Sinesi retrotrajo las estadísticas al año 2001, cuando el escenario era completamente diferente: se consumían 75 kilos de carne vacuna frente a apenas 22 kilos de pollo.
Tras la salida de la convertibilidad, el sector avícola trazó una estrategia clara impulsada por la realidad global, donde el consumo de pollo ya ocupaba un rol protagónico. Ese impulso se tradujo en cifras contundentes:
- Producción: Pasó de 690.000 toneladas en 2002 a 2,5 millones de toneladas en la actualidad.
- Consumo per cápita: Un argentino consume hoy un promedio de 49 kilos de pollo por año, dentro de un consumo total de proteína animal que alcanza los 115 kilos anuales por habitante.
- Calidad garantizada: Sinesi remarcó que el mercado interno consume exactamente el mismo estándar de calidad que se destina a la exportación.
Nuevas familias y el fenómeno «FIT»
El éxito del sector avícola no responde únicamente a una ventaja de precios, sino a una profunda mutación en los hábitos sociales.
Nuevas estructuras familiares: La tendencia de los jóvenes a independizarse a edades más tempranas y la transformación de la familia tipo en subfamilias demandaron porciones y formatos más prácticos.
La versatilidad como bandera: La industria supo responder con innovación, consolidando a la milanesa de pollo como el indiscutible «producto estrella» de las mesas argentinas.
El auge saludable: En sintonía con el crecimiento del mundo fit y la búsqueda de una alimentación más equilibrada, el pollo se posicionó como una alternativa ideal por su perfil nutricional.
