Un joven entregó un paquete a efectivos que realizaban trámites en la Capital con destino a Villa Castelli. Tras percibir un olor sospechoso, los uniformados dieron aviso a la justicia. El efectivo receptor fue apartado de sus funciones y se investiga el hecho.
En un hecho sin precedentes para la fuerza de seguridad provincial, el comisario Eduardo Bravo, jefe de Narcotráfico, confirmó a MEDIOS RIOJA el secuestro de un paquete con sustancias prohibidas que era transportado en el interior de un móvil oficial de la policía. El cargamento, que contenía 13 gramos de marihuana, tenía como destino la localidad de Villa Castelli.
¿Cómo ocurrió el hecho?
El episodio se remonta al pasado 4 de septiembre, cuando una unidad policial proveniente de la Regional 1.ª se encontraba en la Capital para realizar tareas de mantenimiento periódico (service) del vehículo oficial.
Al momento de retornar a su destino en horas de la tarde, un joven se acercó a los oficiales y les pidió el favor de trasladar una caja de pequeñas dimensiones —similar a la de un teléfono celular— argumentando que se trataba de un aparato recién reparado destinado a un efectivo policial en Villa Castelli.
Confiando en la buena fe del ciudadano, los uniformados aceptaron llevar la encomienda. Sin embargo, durante el trayecto por la ruta, comenzaron a percibir un fuerte olor característico a marihuana proveniente del paquete.
Intervención y hallazgo
Ante la sospecha, al arribar a la ciudad de Chilecito, los efectivos le dieron intervención inmediata al jefe de turno. Este solicitó la asistencia técnica de la Dirección de Narcotráfico, la cual se presentó en el lugar junto a un can detector de sustancias.
Con previa autorización del Juzgado Federal y la presencia de testigos, se procedió a la apertura de la caja. En su interior, los agentes encontraron un teléfono portátil y, debajo de este, un envoltorio con sustancias ilegales que el perro detector confirmó de manera activa. El pesaje final arrojó un total de 13 gramos de marihuana.
Medidas administrativas y judiciales
Tras el descubrimiento, se ordenó el arresto preventivo del efectivo policial de Villa Castelli a quien iba dirigido el paquete. El agente fue notificado en primera instancia como responsable, apartado de sus funciones y se le aplicó la retención de haberes mientras avanza la investigación judicial.
Por su parte, el comisario Bravo aclaró que la persona que entregó el paquete es un civil, cuyos datos e implicancias legales se mantienen bajo reserva por motivos procesales mientras la Justicia Federal continúa trabajando en el caso.
Asimismo, desde la fuerza destacaron que prima facie no existiría complicidad por parte de los policías que transportaron el paquete, quienes habrían actuado de buena fe. No obstante, advirtieron que administrativamente deberán responder por haber prestado un servicio de encomienda no autorizado.
Nuevas directivas internas
«Es la primera vez que detectamos sustancias en un móvil policial», enfatizó Bravo, al tiempo que anunció que este episodio derivó en una serie de nuevas órdenes e instructivas estrictas para evitar que los móviles oficiales sean utilizados para trasladar favores o paquetes de terceros al interior de la provincia.
