El secretario de Estado, Pietro Parolin, afirmó que el itinerario previsto se mantiene por el momento, pero advirtió que la decisión final dependerá de la evaluación de los médicos tras el alta hospitalaria del Pontífice.
CIUDAD DEL VATICANO. — El futuro del viaje programado del Papa León XIV a Sudamérica dependerá estrictamente de su evolución médica tras la hospitalización y de las recomendaciones que emitan los profesionales de la salud. Así lo confirmó el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al referirse al estado de la agenda internacional de la Santa Sede.
Según explicó Parolin, antes de la internación del Pontífice los planes para la gira continental se mantenían en su formato original. «Imagino que si todo va bien, si la situación se desarrolla como se había previsto inicialmente, el viaje se llevará a cabo», señaló la autoridad vaticana. Sin embargo, aclaró que la prudencia guiará cualquier determinación futura: «Si hay algún cambio, no podemos predecirlo ahora».
El secretario de Estado remarcó que las decisiones definitivas se tomarán una vez que el Papa abandone el centro médico. En ese sentido, recordó el esfuerzo físico que implica una gira internacional de estas características: «Dependerá de cómo vayan las cosas, estamos esperando a que salga del hospital y, en función de lo que digan los médicos, si podrá viajar», advirtiendo que se trata de «un viaje largo y exigente».
Por el momento, la Santa Sede mantiene una postura de cautela a la espera del alta médica para evaluar si el programa oficial sufrirá modificaciones o si se ratificará el itinerario trazado.
