La provincia de La Rioja asumirá con recursos propios la adquisición y distribución de medicamentos esenciales para sostener la atención en los centros de salud de todo el territorio, frente a la finalización de la cobertura que enviaba el Gobierno nacional. A través del Ministerio de Salud y bajo la coordinación ejecutiva del Plan Provincial de Salud, el Gobierno riojano puso en marcha un plan de contingencia para garantizar el abastecimiento a los cien efectores sanitarios de la Capital y del interior.
Desde la coordinación ejecutiva del Plan Provincial de Salud, Romina Cuello dialogó con MEDIOS RIOJA, y confirmó que la notificación sobre el fin de los envíos ya fue comunicada formalmente a las autoridades provinciales. «Es un programa que había sido bastante exitoso, basado más que todo en la prevención de enfermedades frecuentes. Ya se informó formalmente y el ministro lo puso en conocimiento al gobernador y a todo el Gabinete», detalló la funcionaria.
La interrupción del programa impacta directamente en la cobertura de insumos destinados a patologías crónicas y de estación. «Teníamos aproximadamente 360 mil recetas anuales en 100 efectores. El remedio de las salitas no va a estar, no va a llegar por Nación», advirtió Cuello, al repasar el alcance que tenía la distribución nacional en la provincia.
Ante este panorama, el Ejecutivo riojano dispuso la asignación de fondos provinciales para evitar el desabastecimiento de tratamientos clave como diabetes, patologías endocrinas, tratamientos respiratorios y salud sexual. «La Provincia ahora se tiene que hacer cargo de cómo entrega los medicamentos y de cómo llega. El Gobernador se puso a disposición para la compra de medicamentos», señaló la coordinadora.
No obstante, la funcionaria remarcó la dificultad financiera y logística que implica competir de manera individual en el mercado de insumos médicos. «Encarece todo, porque no es lo mismo una compra nacional que una de la Provincia, el precio era menor. Ahora cada provincia debe buscar sus precios y ver de qué manera comprar», explicó, al tiempo que advirtió sobre la presión que existe en la cadena de suministro regional: «Hay otras provincias que vienen comprando y se genera un cuello de botella para proveer de estos medicamentos, por lo que vamos a tener faltas. Vamos a tratar de cubrir todo».
La preocupación de las autoridades locales se centra en el impacto sanitario que la falta de medicación preventiva puede generar en la población y en la red hospitalaria. «Los ajustes que se hacen en salud es la salud que le quitan a la población. La diabetes, por ejemplo, si no se trata a tiempo, impacta en la salud de las personas terminando en una internación, e impacta también en la economía de las familias», subrayó Cuello.
Finalmente, la funcionaria indicó que la absorción de estos insumos —que se suma a la cobertura que la provincia ya venía realizando en métodos anticonceptivos, tratamientos para IVE-ILE y medicación oncológica atrasada— requerirá un reordenamiento de las partidas financieras de cara a la planificación del presupuesto 2027.
