El Informe Epidemiológico Nacional reveló que la temporada 2025-2026 alcanzó la segunda cifra más alta de casos a nivel país. Mientras regiones como el NOA y el Centro concentraron la mayoría de los contagios, la provincia de La Rioja no reportó ningún caso positivo.
El Ministerio de Salud de la Nación difundió a través del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) el balance final de la temporada 2025-2026 sobre la circulación de hantavirus en el territorio argentino. Durante este período se confirmaron 112 casos a nivel nacional, lo que arrojó una tasa de incidencia de 0,23 casos por cada 100.000 habitantes.
Se trata del segundo registro de infectados más alto en los últimos años, únicamente por detrás de la temporada 2018-2019 (126 contagios), marcada por el brote de Epuyén.
La provincia de La Rioja y la región sin registros
En medio de un escenario epidemiológico con repunte de casos en varias provincias del país, La Rioja finalizó la temporada sin ningún caso notificado ni confirmado de hantavirus.
Esta condición se enmarca en la situación general de la Región Cuyo, que junto a La Rioja mantuvo sus indicadores en cero durante todo el período analizado.
Distribución del impacto epidemiológico en el país
La presencia del virus mostró un comportamiento marcadamente diferenciado entre las distintas zonas geográficas de la Argentina:
- Región NOA: Aunque ocupó el segundo lugar en cantidad absoluta con 41 casos (33 en Salta y 8 en Jujuy), presentó la tasa de incidencia más alta del país (0,68 por 100.000 habitantes).
- Región Centro: Concentró la mayor cantidad de contagios acumulados con 57 confirmados (44 en la provincia de Buenos Aires, 8 en Santa Fe y 5 en Entre Ríos) y una incidencia de 0,19.
- Región Sur: Contabilizó 13 enfermos (7 en Río Negro, 5 en Chubut y 1 en Neuquén), fijando una tasa de 0,41.
- Región NEA: Notificó un único contagio en la provincia de Formosa (tasa de 0,02).
En el desglose provincial, Buenos Aires (0,24) y Río Negro (0,88) alcanzaron las tasas de incidencia más elevadas de los últimos años.
Patrones de transmisión, brotes y variantes virales
El informe histórico señala que el 85% de los diagnósticos se concentran entre octubre y mayo, con un pico de ocurrencia entre noviembre y enero (adelantándose a octubre y noviembre en las provincias del NOA).
En cuanto a las cepas circulantes, el Ministerio confirmó que las variantes genéticas mantuvieron correlación con sus ecorregiones endémicas habituales: Orán (Yungas), Andes (Bosques Patagónicos), Lechiguanas (Delta e Islas del Paraná) y Buenos Aires (Pampa).
Asimismo, el informe destacó el monitoreo sobre cadenas de transmisión de especial atención:
- Atipicidad geográfica: Se investigó un caso en Río Colorado (Río Negro) fuera de las zonas endémicas tradicionales, descartándose la circulación local mediante captura de roedores.
- Casos agrupados en el Sur: En Cerro Centinela (Chubut) se registró un clúster de tres personas con un 99,99% de similitud genómica viral, compatible con transmisión de persona a persona. A esto se sumó un brote en investigación en Bariloche y otro evento de transmisión interhumana detectado a bordo de un crucero que había zarpado desde Ushuaia.
Ante estos eventos, el Ministerio de Salud nacional llevó a cabo acciones coordinadas de investigación ambiental, vigilancia estrecha y cooperación sanitaria internacional para contener los focos activos.
