Los murales financiados por el Estado forman parte integral del espacio público iraní desde la Revolución Islámica de 1979.
Irán presentó este martes en Teherán un enorme cartel que amenaza de muerte al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
“Mataremos a Trump”, proclama el cartel, que domina la concurrida plaza Enghelab (“Revolución”), según pudo establecer la Agencia Noticias Argentinas.
El gráfico muestra al presidente estadounidense —que el martes enfrenta unas difíciles elecciones— detrás de las rejas, con la cabeza gacha. Otro cartel cercano lo retrata junto a su vicepresidente, JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con los rostros ensangrentados y los trajes desgarrados, frente a banderas de Israel y Estados Unidos hechas jirones.
Decenas de personas se reunieron en la plaza por la mañana, agitando banderas rojas y portando pancartas en las que se leía: “Habrá sangre”.
Los manifestantes llamaron a vengar al líder supremo, Alí Jamenei, muerto en los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero contra Teherán, que desencadenaron la guerra en Medio Oriente.
Desde el inicio del conflicto, se colocan con frecuencia en distintos puntos de Teherán afiches y carteles que ridiculizan a Donald Trump y prometen venganza.
En la concurrida plaza de Tajrish, en el norte de la capital, una exposición al aire libre presentó pinturas de este tipo, señala el informe destacado del sitio RFI.
Una de ellas mostraba al presidente estadounidense tendido en el suelo, con el rostro ensangrentado aplastado por un pie.
Otra representaba una bomba que le ocultaba el rostro, en una aparente referencia al cuadro de 1964 del surrealista belga René Magritte, “El hijo del hombre”.
En las inmediaciones, permanecía expuesta una réplica de tamaño real de una celda en la que un actor que interpreta al presidente estadounidense pasa el día.
Teherán acusa a Donald Trump de haber atacado deliberadamente objetivos civiles durante la guerra, entre ellos una escuela y una ceremonia de boda, y de haber matado a decenas de personas, incluidos niños, mujeres y hombres.
Los carteles y murales financiados por el Estado forman parte integral del espacio público iraní desde la Revolución Islámica de 1979.
Sirven para rendir homenaje a los aliados, celebrar a figuras militares y enviar mensajes políticos a los adversarios, en particular a sus enemigos acérrimos, Estados Unidos e Israel.
Agencia NA
