Un video viralizado en redes sociales expuso la agresión extrema contra un equino en el interior provincial. El animal fue puesto a resguardo por una proteccionista tras un operativo con intervención policial, pero ahora los propietarios buscan recuperarlo. La abogada de la rescatista confirmó que avanzarán con una denuncia penal para lograr la inhabilitación permanente de los denunciados.
El maltrato animal volvió a encender la alarma en el interior de la provincia de La Rioja. En los últimos días, un video filmado por vecinos en la localidad de Chamical se viralizó rápidamente en las redes sociales, mostrando la violencia extrema a la que era sometido un burrito, atado y golpeado salvajemente.
Gracias a la difusión ciudadana, la proteccionista e integrante de redes de rescate Florencia Ortega asumió de manera integral la gestión del auxilio, coordinando el flete, el traslado y la atención veterinaria de urgencia para apartar al animal del foco de violencia.
En diálogo con el programa radial Pulso Urbano, la abogada especialista en la materia Melanie Gaudio, representante legal de la rescatista, brindó detalles sobre el estado de salud del equino y la tensa situación institucional y legal que se desató a raíz del rescate.
El informe médico: «El cuerpo del animal habló»
El burrito fue examinado por la médica veterinaria Ana Lucía Rico Pérez, cuyo informe oficial confirmó un panorama desolador: el animal presentaba bajo peso, deshidratación, falta de hidratación y severas lesiones traumáticas.
Lo más grave constatado por el peritaje veterinario son las cicatrices compatibles con lesiones antiguas, lo que demuestra que el maltrato era sistemático y prolongado en el tiempo. El animal tenía llagas y laceraciones profundas en la región del hocico —producto del uso constante de sogas y bozales—, además de las patas lastimadas.
De la entrega voluntaria a la presión por restituirlo
Según relató la Dra. Gaudio, inicialmente la familia propietaria —identificada bajo el apellido Cabrera— accedió a entregar de forma voluntaria al animal ante la inminencia de una actuación policial y el repudio generalizado. El procedimiento contó con la intervención del personal de la Comisaría Séptima.
Sin embargo, en los días posteriores, los dueños comenzaron a exigir la devolución del animal, argumentando versiones cruzadas e incluso cuestionando la intervención de los rescatistas. Ante esto, la abogada advirtió sobre la postura de ciertos sectores del ámbito legal y mediático local que minimizaron el hecho: «Mientras mostraban el video flagrante de la violencia hacia el animal, negaban en todo momento que esto sea maltrato animal», lamentó la letrada, refiriéndose a expresiones públicas que tildaron el rescate de «secuestro».
Hoy en día, el burrito se encuentra en óptimas condiciones en una finca rural de Florencia Ortega, donde cuenta con amplio espacio, pastizales, otros ejemplares de su especie y la atención médica necesaria, mostrando una recuperación notable en su ánimo.
Acciones legales y pedido de justicia
Ante la amenaza de que la Justicia ordene la restitución del equino a sus antiguos tenedores, el equipo legal prepara una presentación formal para constituirse como querellantes particulares.
En la denuncia penal solicitarán dos medidas fundamentales:
- La inhabilitación permanente para la tenencia de animales a los denunciados, bajo el argumento de que demostraron carecer de las condiciones y empatía necesarias para su cuidado.
- La custodia definitiva del burrito a favor de Florencia Ortega, para garantizar que no vuelva a ser revictimizado.
Solidaridad comunitaria
Debido a los altos costos operativos que demanda la recuperación física, alimentación especializada y atención profesional del equino, la red de rescate habilitó una vía para recibir ayuda económica de la comunidad de toda la provincia.
- Alias para aportes voluntarios:
mulita.galgo.balon
