Recién en tiempo de descuento pudo destrabar el partido ante San Lorenzo, a quien le ganó por 3 a 1. El Cuervo festejó el ascenso ante una multitud en la cancha oficial.
En un final de película, San Vicente pudo desatar la angustia contenida que se había generado en los últimos minutos y terminó gritando campeón al ganar por 3 a 1 sobre San Lorenzo, ante una colmada “Cancha Oficial”, como hacía mucho tiempo no se veía.
Es que San Vicente se había preparado para su gran fiesta, en la cual tuvo el tremendo acompañamiento de todos los vecinos de su populoso barrio, ya que todas las tribunas del estadio estuvieron repletas por hinchas del Cuervo, que llegaron en forma masiva, para disfrutar de la gesta histórica.
Y todo marchaba dentro de lo previsto, porque a los 20 minutos del primer tiempo, David Colina le ganó a la marca y definió cruzado para poner el 1 a 0, que aseguraba el título, sin importar lo que sucediera en la cancha de Rioja, donde jugaba el escolta Vélez, que necesitaba ganar y esperar un empate de San Vishi, para arrebatarle el festejo.
Si bien no fue la mejor presentación del equipo del Sapo Vázquez, el resultado favorable se sostuvo hasta los treinta minutos del complemento, aunque el riesgo estaba latente, porque Vélez cumplía con su parte y le ganaba a Independencia de Patquía (terminó imponiéndose por 2 a 1).
En ese marco, el partido fue parejo, muy luchado, donde se vio un poco mejor a San Vicente, que tuvo el segundo en un cabezazo de Moreno, el cual sacó el arquero Andrada al corner.
Por su parte, San Lorenzo tuvo un mano a mano de Juan Cuello que tapó bien el portero Gabriel Lobos.
En el segundo tiempo, San Vicente estuvo cerca en los diez primeros minutos, gracias a los ingresos de Campillay y Saquilán, que desequilibraron por la derecha. Pero en la más clara erró bajo el arco Emanuel Cano tras un centro desde la derecha de Exequiel Campillay.
Luego el partido se pinchó y casi no hubo chances. Aunque cuando faltaban quince minutos, llegó el capítulo impensado de esta novela. Porque tras un córner desde la izquierda, Fabricio Puga metió el cabezazo que se clavó en el segundo palo y colocó el empate.
Desde allí, todo cambió, porque los gritos de aliento y festejo se transformaron en murmullos y la impaciencia del público se trasladó al campo de juego. El equipo fue un manojo de nervios, y sin claridad, San Vicente empujó y acorraló a San Lorenzo, que a esa altura se defendía con diez, ya que el árbitro Mauricio Díaz expulsó a Puga por doble amarilla.
Ya con el final consumado en el Poli Gudiño, donde Vélez sentenció su triunfo, los instantes finales fueron para el infarto, aunque a esta película le quedaba el capítulo más esperado.
Ya iban cuatro minutos de los cinco que adicionó el árbitro, cuando Brian Fuentes fue derribado dentro del área y el público estalló. Alberto Saquilán se hizo cargo del penal más importante de su vida y no falló, ya que la clavó al fondo de la red y desató la locura.
En el último minuto, el broche de oro lo puso el goleador, ya que Gabriel Moreno presionó al arquero Andrada, le robó el balón y definió con el arco vacío para colocar el resultado definitivo y ahí sí, desatar toda la euforia contenida.
