La joven letrada aguarda por una pronta respuesta del juez que debe otorgar un fallo definitivo.
Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil, continúa a la espera de una pronta respuesta del juez que debe otorgar el fallo definitivo para que la letrada regrese al país, sin embargo, aún cuenta con tobillera electrónica.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el monto de la caución aún no se encuentra estipulado, ya que también queda a disposición del magistrado, quien debe imponer o no, un resarcimiento económico por el supuesto delito.
Agostina lleva más de dos meses en el país vecino, a partir de una discusión con empleados de un restaurante que terminó con gestos obscenos por parte de los meseros del lugar y la respuesta de la imputada que derivó en un expediente por injuria racial.
No obstante, también se desconoce el periodo de tiempo por el que la influencer continuará retenida, a pesar de que la parte defensora ya presentó las alegaciones correspondientes, sin más dilaciones.
A pesar de haber acusado de recibir amenazas y ser hostigada, la letrada se encuentra más tranquila, junto a su padre y no puede deshacerse de la tobillera electrónica.
El pasado 24 de marzo, la acusada enfrentó la primera audiencia de instrucción y juzgamiento, donde se le imputó una pena de dos años y su defensora, Carla Junqueira, detalló que el proceso se podría realizar en Argentina, al tiempo en que relató que Páez le pidió disculpas a cada uno de los demandantes.
Allí, se llevó adelante el primer encuentro entre quienes la acusaron de haber hecho gestos racistas y la defensa de la misma joven: “Fue una primera etapa exitosa de la defensa. Ahora necesitamos cumplir los trámites para que se haga efectivo el retorno”.
“La fiscalía redujo el pedido de tres delitos a uno, con una pena mínima de dos años, reemplazable por servicios comunitarios y reparación financiera a las víctimas. Los servicios serán en Argentina. Era sólo un delito continuado de reacción a las tres personas”, cerró la letrada.
