El cantor, compositor, actor, escritor y eterno conductor de La venganza será terrible, Referente indiscutido tiene, además de su celebrada oratoria, formación en Derecho, Música, Letras e Historia dialogó en exclusiva con MEDIOS RIOJA, donde analizó la realidad argentina, en lo social y lo político.
Habló de su infancia, de su madre, y como resolvieron anotarlo otro día que no fue el que nació: “no nací el 25 de mayo, y en los últimos años, hubo una falla en un cambio de DNI donde me sacaron mi segundo nombre, y no figura más Ricardo. Si voy preso es por eso seguramente”.
Dolina recordó su entrañable amistad con Les Luthiers, con quien cantó canciones propias. “Durante mucho tiempo uno hablaba en solitario, hasta que estallaron y tuvieron fama internacional”, indicó.
Sobre una definición respecto de sí mismo, Dolina dijo: “tampoco sé bien. Creo que las definiciones achican los horizontes, no sé cuál es la necesidad de establecerse uno si es médico, abogado o pianista, solo sirve para mejorar los aportes jubilatorios”.
“Lo demás son pequeñas circunstancias de trabajo”, dijo sobre su extenso CV, con incursión en música, letras, y locución. “Básicamente yo escribo y hago música”, aclaró.
Su análisis de la realidad política y social: el avance de la derecha
Reflexionó en que, “la crueldad a través del individualismo, cuando uno mira en principio parece política y uno habla del alcance del estado, pero me parece que hay algo más, no es solamente una opinión sobre el mucho o poco alcance del estado sino más bien una cuestión humanística que política”.
Reflexionó en que, “Lo que molesta, llama la atención y caracteriza a estas nuevas expresiones de la política de derecha, no solamente que propenden a la desaparición del estado, sino que se complace en una especie de egoísmo que lejos de parecer denostable, parece virtuoso, y hasta glamoroso”.
A su entender, “el avance de la tolerancia, de la comprensión, de las personas que se oponían a cuestiones morales, de una sociedad pacata que parecían haber retrocedido, ahora vuelve”.
“Vuelve una intolerancia, y de pronto parece que a las personas les dieron permiso para odiar”, advirtió.
El amor, el enamoramiento: «es un juego para perder»
“Lo que nos pasa en el momento culmine del enamoramiento es algo que no tiene repetición, algo único, y cuado uno tiene admiración artística, alegría generacional, o se compra una camioneta, o un asado con amigos, puede ser un halago considerable, pero lo que pasa cuando uno se enamora, o cuando está en tramites amorosos físicos, es imposible no percibir, no hay una sensación que uno describe; lo que podríamos llamar la mente, el cerebro, la conciencia, se perturban de una manera tal que uno no puede menos que decir que es un milagro”, dijo.
Y recordó: “Hace 30 o 40 años pasaban unos tipos, hippies que nos daban un menaje que la sociedad de consumo me importa un bledo, me parece una porquería, y entonces, nos importaba más el amor que la prosperidad. Sin embargo, hoy en día nos cuesta concebir jóvenes que piensen así, porque todos piensan que la sociedad de consumo es maravillosa”.
Los tres tips para mejorar la política y la sociedad
Sobre la realidad política argentina dijo que, “la política es una preocupación pero yo no tengo una vocación política, y no tengo conocimientos para hacer un análisis serio. La grieta existe, alcanzó proporción el odio, y vi algo por ahí que se parece bastante a la grieta, a la esperanza, y creo que se puede mejorar con cuestiones concretas: la industrialización; el federalismo, llevarlo a cabo más allá de lo nominal; y la otra, livianamente mencionado, es el humanismo: la persona humana es lo principal”.
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