El presidente de la Unión Industrial de Tucumán dialogó con MEDIOS RIOJA y analizó la crítica situación que atraviesa el sector en el NOA, marcada por la falta de diálogo con el Gobierno Nacional y el cese de actividades en plantas emblemáticas de la región.
La industria del Norte Grande atraviesa un escenario de profunda incertidumbre. Así lo manifestó Jorge Rocchia Ferro, presidente de la Unión Industrial de Tucumán, quien advirtió sobre la drástica caída en la producción y el impacto directo en los puestos de trabajo en las provincias del NOA.
Pese a reconocer avances en la macroeconomía nacional, el referente industrial fue tajante sobre la falta de atención hacia las provincias: «No creo que Milei quiera destruir la industria nacional, sino que dio primeros pasos excelentes bajando la inflación y manteniendo el orden en lo económico. El segundo paso son las economías regionales», señaló.
Rocchia Ferro destacó la labor conjunta de las entidades del sector, aunque remarcó que las asimetrías regionales castigan con mayor fuerza a esta zona del país. «Tenemos un muy buen grupo de uniones industriales del Norte, pero los peores índices están aquí en el NOA. No nos pueden juzgar de la misma manera», sentenció.
La falta de competitividad y los costos operativos están haciendo mella en el tejido productivo. El empresario advirtió que en el Norte se está sufriendo una desocupación de gran magnitud, alimentada por el cierre definitivo de establecimientos fabriles.
En ese sentido, brindó detalles preocupantes sobre la situación en Tucumán y la región, mencionando que en su provincia ya cerraron ocho fábricas y hay riesgo inminente sobre otras cuatro. También hizo referencia al impacto en nuestra provincia: «Hilados La Rioja cerró su fábrica y la puso a la venta. Están vendiendo porque no pueden más».
Para el titular de la UIT, uno de los principales obstáculos es la ausencia de canales de comunicación con la gestión central. «Lo que no hemos logrado es el diálogo con el gobierno nacional», afirmó, al tiempo que cuestionó la lógica financiera actual que permite ganancias rápidas en dólares.
Rocchia Ferro fue crítico respecto al costo social de las medidas económicas, asegurando que «a esa fiesta la va a pagar alguien». Asimismo, expresó su respaldo a los mandatarios provinciales: «Compadezco a los gobernadores que tienen que estar golpeando puertas por la coparticipación, por un sistema que se está desarmando».
Finalmente, el dirigente instó a mantener el reclamo ante las autoridades para visibilizar la pérdida de mano de obra especializada. «Tenemos que seguir luchando y explicar que así no va. Hay gran cantidad de gente calificada, sin trabajar», concluyó.
