Padres de la Escuela Normal Joaquín V. González expresan su desesperación ante la creciente inseguridad dentro del establecimiento. Aseguran que los baños son «zonas liberadas» y que las peleas entre alumnos son transmitidas en vivo por redes sociales.
Lo que comenzó como una aparente «broma» entre alumnos de primer año en el turno mañana de la Escuela Normal, terminó en una jornada de angustia y lesiones graves. Según testimonios de padres de la institución, dos estudiantes resultaron con fracturas tras una pelea en el aula, la cual fue filmada y transmitida en directo por otros compañeros mientras los adultos responsables brillaban por su ausencia.
Una «zona liberada»
La mayor preocupación de las familias radica en la ausencia de preceptores y directivos en momentos clave. «¿Dónde están los que deben cuidar a nuestros hijos?», se pregunta una madre afectada. La denuncia no solo se limita a los golpes: los padres describen un escenario de descontrol en los recreos, donde los alumnos no pueden utilizar los baños debido a la presencia de grupos que fuman y, presuntamente, distribuyen sustancias prohibidas.
«No se puede ir a los baños porque hay peligro. Hay juntas raras y nadie revisa con qué ingresan los chicos a la escuela», afirma un comunicado de los padres, quienes temen que la situación escale a tragedias mayores, citando incidentes recientes con armas blancas en otras instituciones de la provincia.
Violencia para el «Like»
El fenómeno de la violencia escolar ha tomado un tinte digital peligroso en la Normal. Existen registros de videos donde los enfrentamientos terminan con alumnos ensangrentados, grabaciones que circulan entre los mismos adolescentes como forma de entretenimiento.
La comunidad educativa exige que la Escuela Normal recupere el orden y el prestigio que la caracterizaba. Entre los pedidos urgentes se encuentran:
- Mayor presencia de preceptores en pasillos y zonas críticas durante todo el horario escolar.
- Controles de ingreso para evitar la entrada de elementos peligrosos.
- Intervención del Ministerio de Educación ante la falta de respuesta de los directivos actuales.
«La escuela ya no es la de antes», sentencian los padres, quienes aseguran que no dejarán de reclamar hasta que el establecimiento vuelva a ser un lugar seguro para el aprendizaje y no un escenario de riesgos constantes.
