El Gobierno Nacional oficializó el despido de 240 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que se harán efectivos antes del 10 de abril. La medida impacta directamente en la operatividad del organismo, afectando a 130 puestos en estaciones meteorológicas distribuidas en todo el país y a 110 agentes de la sede central.
Ante esta situación, los trabajadores nucleados en ATE y CAM iniciaron un cese de actividades en protesta por lo que consideran un desmantelamiento crítico. Según denunciaron los gremios, este recorte representa el 30% del personal civil de una entidad fundamental para la emisión de alertas tempranas, la seguridad en la aviación y el desarrollo de la actividad agroindustrial.
Riesgo operativo y «vuelos a ciegas»
El director del organismo, Antonio Mauad, confirmó la lista de desvinculaciones a los sindicatos, enmarcando la decisión dentro del «plan de modernización» que impulsa el Ministerio de Desregulación. Sin embargo, la preocupación técnica es máxima: tras una serie de ajustes previos, el SMN cuenta ahora con solo 540 civiles para cubrir las necesidades de todo el territorio argentino.
Desde los sectores gremiales advierten que la reducción de personal provocará:
- El cierre de estaciones meteorológicas en puntos estratégicos.
- Un inminente «colapso» en la elaboración de pronósticos.
- Falta de información clave ante eventos climáticos extremos y tormentas.
«Estamos dejando al país a ciegas», señalaron los representantes de los trabajadores, remarcando que la falta de personal técnico especializado pone en riesgo no solo la soberanía informativa, sino también la seguridad civil y comercial ante las contingencias climáticas.
