La directora del Servicio Penitenciario Provincial se refirió a la superpoblación carcelaria y cuestionó el impacto de bajar la edad de imputabilidad. Aseguró que la provincia necesita una infraestructura inexistente y profesionales de salud mental para afrontar un cambio de tal magnitud.
La titular del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), Analía Tello, analizó la situación del sistema carcelario riojano frente al debate nacional por la reforma del régimen penal juvenil. La funcionaria fue tajante al explicar que la infraestructura actual está al límite, en sintonía con la crisis que atraviesan otros penales de Argentina. «No hay lugar hoy por hoy para más adultos punibles en la legislación», afirmó, recordando que desde el inicio de la gestión del gobernador se planteó la necesidad de un nuevo SPP por la sobrepoblación existente.
Respecto a la posibilidad de encarcelar a menores, Tello subrayó que la provincia no cuenta con las condiciones técnicas ni edilicias para cumplir con la normativa. «No solamente La Rioja, sino el resto de provincias no están en condiciones de llevar adelante esa ley», señaló. La directora destacó que se requeriría una institución totalmente separada, con equipamiento técnico y un refuerzo en salud mental, recurso humano que hoy escasea en el sistema.
Además de los obstáculos logísticos, la funcionaria puso el foco en el costo económico y la efectividad de la medida. Según Tello, bajar la edad de imputabilidad no es la solución al problema de fondo. «No sé cuál es el costo, pero sí sé que es elevado y no se justifica, teniendo en cuenta que bajar la edad de imputabilidad no reduce la inseguridad», sentenció, aclarando que actualmente en La Rioja no existen internos menores de 18 años privados de su libertad.
