El Rector del Instituto Superior de Formación Integral en Seguridad Pública se refirió al accionar policial contra Luis Lobos. Aseguró que el hecho genera un replanteo en los procesos educativos de las fuerzas.
Luego del ataque policial sufrido por el periodista Luis Lobos, el Licenciado Gustavo Artaza, rector del Instituto Superior de Formación Integral en Seguridad Pública, analizó el rol de la educación en la fuerza. Artaza defendió la currícula actual al sostener que, al egresar, los efectivos poseen una formación integral en derechos y un recorrido académico evaluado mediante prácticas profesionalizantes en la vía pública frente a diversas contingencias.
Sin embargo, el funcionario reconoció que estos episodios obligan a una revisión interna de las estrategias de enseñanza. “Cuando cometes un accionar, genera un replanteo de qué no estamos haciendo; hay que ahondar en la parte formativa, en las emociones, y el manejo de ello en la formación profesional”, explicó el rector respecto a la necesidad de profundizar en el perfil de los agentes.
En ese sentido, Artaza señaló que, si bien se trabaja sobre el aspecto emocional de los aspirantes, existen factores externos que inciden en el comportamiento operativo. “Trabajamos en sus emociones, y puede haber otros disparadores, pero eso es materia de discusión en el instituto”, detalló, subrayando que la institución se encuentra en un proceso de revisión de sus prácticas para evitar nuevos incidentes.
Finalmente, el directivo hizo hincapié en que el objetivo central es garantizar que el proceso educativo se traduzca en un servicio de seguridad eficiente. La mirada hoy está puesta en reforzar el trayecto formativo para asegurar que los oficiales y agentes puedan resolver situaciones críticas en la calle sin vulnerar derechos fundamentales.
