La causa se encuentra en su etapa inicial. La familia, representada por el abogado Gonzalo Romero, denuncia demoras en la atención, falta de control médico durante la internación en observación y la ausencia de respuestas por parte del nosocomio.
La investigación por el trágico fallecimiento de la pequeña Zoe Pizarro en el Hospital de la Madre y el Niño avanza en sus primeros pasos judiciales. El letrado que patrocina a la familia, Gonzalo Romero, dialogó con MEDIOS RIOJA y brindó detalles sobre el estado del expediente y las graves irregularidades que se intentarán dilucidar en el proceso penal.
El recorrido médico y los reclamos de la familia
De acuerdo con el relato brindado por la madre de la niña, el cuadro comenzó con síntomas gastrointestinales habituales, como vómitos y diarrea, que rápidamente evolucionaron hacia un estado de somnolencia preocupante.
- Primera consulta: Al acudir al hospital, los profesionales le indicaron únicamente sales de rehidratación oral.
- Segunda asistencia: Ante el empeoramiento de la salud de Zoe, la familia regresó al centro de salud, donde en un principio se les indicó que la menor «no tenía criterio de internación».
- Ingreso en observación: Venciendo la resistencia inicial y movidos por el temor ante el cuadro evidente de desmejora, lograron que la niña quedara en observación el pasado 19 de septiembre.
Uno de los puntos más críticos señalados por la querella apunta a la atención recibida durante esas horas cruciales. Según el testimonio recabado, desde la noche del 19 y hasta el sábado, ningún pediatra habría examinado a Zoe, quedando la paciente únicamente bajo el cuidado del personal de enfermería en la guardia. Recién fue evaluada por un especialista el sábado, cuando su cuadro ya era crítico, derivando posteriormente en un desenlace fatal en la unidad de terapia intensiva.
Autopsia y posible calificación legal
La autopsia al cuerpo de la niña se llevó a cabo el pasado sábado y los resultados formales estarán disponibles para la querella este jueves, tras cumplimentarse los trámites de remisión y competencia hacia el Juzgado de Instrucción N° 1.
Si bien se confirmó preliminarmente un cuadro de gastroenteritis, los peritajes deberán determinar si existieron concausas o si se configuró una clara violación al deber de cuidado por parte del cuerpo médico. En este escenario, la causa se encuadra preliminarmente bajo la figura de homicidio culposo, vinculado a una presunta mala praxis médica.
Sin respuestas institucionales
A días del trágico hecho, la familia denuncia que ninguna autoridad del hospital se ha comunicado para brindar explicaciones sobre lo sucedido ni para informar si se abrió una investigación o sumario interno. Ante esta situación, la querella solicitará mediante oficio judicial que se informe la existencia de actuaciones administrativas internas, consideradas piezas clave como prueba indiciaria de irregularidades en el desempeño profesional.
Por otra parte, tanto la madre como las docentes del jardín de infantes al que asistía Zoe remarcaron que la niña era completamente sana y no tenía enfermedades de base, habiendo concurrido a clases en perfecto estado hasta el día anterior a su internación, lo que mantiene a su entorno en un profundo estado de shock e incredulidad.
