El histórico Hotel Savoy, inaugurado en 1971 y símbolo de la vida social y cultural riojana, cerró sus puertas para siempre. Con más de 50 años de historia, su final no es solo el derrumbe de un edificio, sino la caída de un pedazo de memoria colectiva.
Durante décadas, el Savoy fue testigo de casamientos, encuentros políticos, noches inolvidables y visitas de personalidades. Era mucho más que un hotel: era parte de la identidad de nuestra provincia. Hoy, sus habitaciones están vacías, sus salones en silencio y sus muebles se rematan como si fueran simples objetos, cuando en realidad son recuerdos que pertenecen a todos los riojanos.
EL GOLPE DE MILEI A LA CULTURA Y A LA HISTORIA
El cierre definitivo del Savoy se da en un contexto de crisis económica feroz, provocada por el ajuste brutal del gobierno de Javier Milei. La inflación descontrolada, la caída del turismo interno y la falta de políticas de protección a la cultura y al patrimonio terminaron asfixiando a este emblema.
Mientras Milei repite que “no hay plata”, los riojanos ven cómo se derrumba su historia. La indiferencia del gobierno nacional ante la preservación de espacios culturales y patrimoniales condena a ciudades como la nuestra a perder su identidad.
