La diputada nacional por La Rioja advirtió que el proyecto, bajo la apariencia de modernización, busca precarizar el empleo y beneficiar exclusivamente a los grandes sectores empresariales.
La diputada nacional Hilda «Beba» Aguirre de Soria expresó su firme rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado a nivel nacional. Según la legisladora, la iniciativa no representa una evolución, sino un golpe a la estructura de derechos vigentes. «Esta reforma es un verdadero retroceso para las y los trabajadores argentinos», sentenció, asegurando que el discurso oficial intenta ocultar la pérdida de conquistas históricas tras una supuesta búsqueda de «modernización».
En su análisis, Soria destacó que el proyecto tiene un impacto negativo directo sobre la calidad de vida de las personas, afectando incluso los periodos de descanso. La diputada manifestó que la medida «atenta contra las vacaciones y la libertad de disfrutar el tiempo libre», subrayando que, lejos de lo que se promete, la nueva normativa no tiene la capacidad de generar empleo genuino ni nuevas oportunidades para el sector productivo.
Asimismo, la legisladora riojana puso el foco en la vulnerabilidad de las trabajadoras, señalando que la reforma profundiza las desigualdades existentes. Para Soria, la propuesta «perjudica a las mujeres, perpetuando la brecha de género en el mundo laboral», a la vez que permite un aumento de la jornada laboral y la eliminación de derechos que tomó décadas consolidar en el país.
Finalmente, la diputada vinculó esta reforma con la visión política del actual Gobierno Nacional, al cual acusó de no priorizar el desarrollo local. «En un país con un gobierno nacional que ha demostrado su desprecio por el trabajo y la producción nacional, esta reforma es un ataque a la dignidad de las personas», concluyó, reafirmando su postura en defensa del bienestar de la clase trabajadora riojana y argentina.
