La periodista y conductora del programa “Código Dolabjian” rechazó retractarse y acusó a los remitentes de intentar amedrentarla.
La periodista Camila Dolabjian, conductora de Código Dolabjian en Radio Rivadavia, reveló que recibió dos cartas documento en respuesta a publicaciones realizadas en redes sociales. En ambos casos, rechazó retractarse y acusó a los remitentes de intentar amedrentarla.

El primer caso involucra a Fernando “Tato” Menem, hermano del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Según relató Dolabjian, fue intimada a eliminar un tweet en el que hacía referencia a la investigación judicial sobre presuntas reuniones entre las familias Kovalker y Menem en un domicilio en Nordelta. “Lo invito a proceder con acciones penales correspondientes a calumnias e injurias. Lo invito a explicarle a un juez que este tweet tiene algo calumniante”, respondió la periodista, quien aclaró que su comentario estaba basado en información de una causa judicial.

El segundo caso refiere a Pablo Otero, conocido como “el señor del tabaco”. Dolabjian explicó que recibió otra carta documento por un tweet en el que mencionaba que la Cámara del Tabaco denunció el pago de coimas en un estacionamiento para evitar que se perjudicara a Otero en el Congreso. “No solamente no me voy a retractar, sino que lo voy a invitar a tener mayor comprensión lectora, porque es muy claro que yo cuento lo que la Cámara del Tabaco acusó. Camila no acusó”, enfatizó.
En ambos episodios, Dolabjian sostuvo que se trata de intentos de silenciar su labor periodística. “Me parece curioso que haya un miembro de la familia Menem que se está encargando de mandar cartas documento para tratar de silenciar que mencionen siquiera su nombre. Y en el caso de Otero, ya sabemos cómo ha sido su relación con los periodistas en este último tiempo”, apuntó.
Finalmente, la conductora reafirmó que seguirá mencionando a las personas vinculadas a investigaciones judiciales siempre que corresponda: “Cada momento que sea necesario, lo voy a seguir mencionando, siempre y cuando eso haga a cuestiones de interés público”.

Los Menem de Milei: de la rosca a los negocios con el Estado
El clan riojano volvió a escena con el Gobierno de Milei: Martín Menem preside la Cámara de Diputados, Eduardo “Lule” Menem maneja la rosca en Casa Rosada y, mientras tanto, las empresas familiares multiplican contratos con el Estado y el apellido está detrás de las coimas en la ANDIS.
Herencia menemista en versión libertaria
Hijo del exsenador Eduardo Menem y sobrino del expresidente Carlos Menem, Martín Menem irrumpió en política recién en 2021, de la mano de Milei. Su desembarco fue meteórico: en diciembre de 2023, quedó al frente de la Cámara de Diputados, tercera línea de sucesión presidencial.
A contramano de la narrativa oficial sobre la “casta”, el riojano ya arrastraba un largo historial de negocios con el Estado. Como empresario, su nombre estuvo ligado a TR Nutrition SRL (suplementos deportivos Trustein) y, sobre todo, a Tech Security SRL, la empresa de seguridad que comparte con su hermano Fernando Nicolás.
Tech Security: la caja negra del clan
La firma Tech Security SRL nunca dejó de facturar con gobiernos del PRO y de Cambiemos.
En la Ciudad de Buenos Aires obtuvo contratos de vigilancia en el Museo de Arte Moderno.
En Vicente López, bajo la gestión de Jorge Macri, custodió oficinas municipales.
A nivel nacional, durante la presidencia de Mauricio Macri, recibió casi $7 millones del Belgrano Cargas (2017) y más de $16 millones del CENARD.
Negocios que sobrevivieron a los recortes de Macri y que, ahora, florecen bajo la motosierra de Milei.
El ascenso de Lule, el operador en las sombras
Mientras Martín se quedaba con la presidencia de Diputados, su primo Eduardo “Lule” Menem fue premiado como subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, cargo clave desde el cual coordina la rosca política de La Libertad Avanza.
Tal como reveló Noticias La Insuperable en febrero de 2024, Lule se transformó en el verdadero ministro político del Gobierno, con acceso directo a Karina Milei y control de las negociaciones en el Congreso.
El clan no se quedó quieto. Según se supo en marzo de 2024, a la histórica Tech Security se sumaron otras tres firmas:
GPS Group SRL (servicios varios).
La Bizantina SRL (gastronómica).
HTECH SRL (servicios tecnológicos).
Todas ligadas a familiares directos de los Menem y con vínculos crecientes con contratos estatales.
Junio de 2025: OSPRERA y la obra social de los peones rurales
La trama se consolidó en junio de 2025, cuando estalló la polémica por la adjudicación directa a Tech Security de la seguridad de la sede central de OSPRERA, la obra social de los peones rurales. La operación, denunciada como irregular, benefició nuevamente a la familia Menem y evidenció cómo el clan consolidaba su red de negocios con Milei en el poder.
Agosto de 2025: la bomba en el Banco Nación
El golpe más fuerte llegó este agosto. Martín Menem fue denunciado penalmente por la adjudicación de $3.900 millones a Tech Security SRL en una licitación del Banco Nación, cuyo presidente, Daniel Tillard, fue quien rubricó el contrato.
Según la denuncia presentada por Juan Ricardo Mussa, el exaccionista Menem había cedido sus acciones a sus hermanos Adrián y Fernando en diciembre de 2023, justo antes de que venciera el “período de sospecha” que fija la ley para evitar incompatibilidades. La maniobra quedó bajo la lupa al confirmarse la licitación.
El contrato, publicado en el Boletín Oficial el 4 de julio de 2025, tiene una duración de dos años y posibilidad de prórroga hasta 2029.
La presentación judicial detalla figuras penales gravísimas: tráfico de influencias, incumplimiento de deberes de funcionario público, abuso de autoridad y violación de la ética pública.
Ajuste para todos, negocios para pocos
La denuncia contra el presidente de Diputados desnuda la verdadera cara del mileísmo:
Mientras Milei le niega aumentos dignos a los jubilados,
recorta al Hospital Garrahan,
y desfinancia programas de discapacidad,
el clan Menem aprovecha el poder del Estado para multiplicar sus fortunas y su apellido suena con fuerza detrás de las coimas en el ANDIS.
Una postal brutal de un gobierno que prometió terminar con la casta y terminó siendo su mejor socio.
