Los giros de fondos desde la cuenta del sindicato se realizaron en apenas un mes.
El Sindicato de Camioneros, al mando de Hugo Moyano hace casi cuatro décadas, transfirió en un mes cerca de $2.580 millones a fideicomisos ligados a Liliana Zulet, esposa del líder sindical y administradora del holding de empresas que orbitan alrededor del gremio.
Entre el 29 de abril y el 1 de junio últimos, las cuentas del gremio registradas en el Banco Provincia reportaron transferencias de fondos por un total de $2.579.853.035 a fideicomisos controlados por Zulet, según reveló una investigación periodística de La Nación.
Esta operatoria no es un hecho aislado, ya que entre el 5 y el 17 de septiembre de 2025 se habían ejecutado giros similares por un valor de $900 millones. Sin embargo, la novedad radica en un nuevo esquema de triangulación financiera implementado a fines del año pasado para canalizar los recursos públicos del gremio hacia las cuentas familiares.
Históricamente, los fondos de Camioneros y de su obra social (Oschoca) se transferían de forma directa a las tres firmas insignias de la familia de Zulet: Iarai SA (prestadora de salud), Aconra SA (constructora) y Dixey SA (textil).
Se trata de sociedades que han encadenado ganancias extraordinarias a pesar de tener como único cliente al propio gremio de los camioneros.
Sin embargo, a partir de finales de 2024 irrumpieron tres fideicomisos como intermediarios: Thoth, bautizado en honor al dios egipcio de la sabiduría, actúa como la vía para pagarle a la textil Dixey; Khasis, nombrado por una tribu de la India que ejerce el matriarcado, es el canalizador de los pagos a la constructora Aconra; y Dhanvantari, el dios hindú de la medicina, utilizado como puente para girarle fondos a la prestadora de salud Iarai.
Dos de estas estructuras financieras se registraron de forma simultánea el 1 de noviembre de 2024, mientras que la restante se formalizó el 1 de diciembre de ese mismo año.
Los tres fideicomisos fijaron el mismo domicilio fiscal: avenida Belgrano 1255, la sede central donde funcionan las oficinas de Iarai, Aconra y Dixey, según La Nación.
- Las transacciones bancarias a través de este sistema de fideicomisos:
- Para la textil Dixey (vía fideicomiso Thoth): se registraron siete transferencias entre el 29 de abril y el 29 de mayo por un total de $879.407.771. Adicionalmente, el sindicato le realizó un pago directo por $41.160.000 el 27 de mayo.
- Para la constructora Aconra (vía fideicomiso Khasis): se concretaron seis giros bancarios entre el 7 y el 29 de mayo por un monto global de $544.285.264. Varias de estas transacciones se realizaron con apenas 24 horas de diferencia entre sí.
- Para la médica Iarai (de forma directa): aunque no se registraron movimientos bajo el fideicomiso Dhanvantari en este último período, el gremio efectuó tres depósitos directos a la empresa de salud por $1.115 millones entre el 22 de mayo y el 1 de junio.
- De esta manera, el auxilio financiero a las empresas controladas por la esposa de Moyano y sus hijos, Juan Manuel Noriega Zulet y Valeria Salerno, sumó en mayo más de $2.500 millones, según reflejó la investigación periodística.
Al contabilizar otras siete transferencias realizadas en febrero de este año por $2.971 millones, el salvataje financiero para el holding familiar supera los $4.000 millones en el primer semestre de 2026.
Mientras el holding de la esposa del jefe sindical consolida su rentabilidad, el destino de los afiliados de Camioneros muestra una realidad radicalmente opuesta. La obra social del gremio arrastra un pasivo estimado en $30.000 millones.
En los últimos años, la recaudación de la entidad se ha visto gravemente afectada por la pérdida de aportantes, sufriendo una caída en su padrón que pasó de 90.000 a 72.719 trabajadores activos.
En paralelo, la obra social exhibe un deterioro de las prestaciones. En la actualidad, dos de los cuatro sanatorios que posee Oschoca se encuentran prácticamente cerrados, y se limitó al mínimo la cobertura de servicios esenciales como oftalmología, cirugía y rayos.
Para evitar un litigio judicial inminente por deudas millonarias con droguerías, la conducción del gremio se encuentra negociando de manera informal con un grupo de empresarios vinculados al entorno de Moyano, entre los que figuran Marcos Hendler, Daniel Angelici y Raúl Olmos, según La Nación.
Ante el ruido interno en el gremio y la familia, Zulet convenció a Hugo Moyano de forzar una auditoría interna en el área contable. La primera consecuencia de esta revisión fue la expulsión de Claudio Balazic, el hasta entonces secretario administrativo de la organización, quien además está bajo la lupa judicial por un fraude de 10 millones de dólares en un hotel del sindicato en Mar del Plata.
Al mismo tiempo, Zulet encomendó la supervisión directa de la tesorería del gremio y de la obra social en crisis a Florencia Veliz, amiga de Jerónimo Moyano, el hijo menor de Hugo y Zulet, contratado simultáneamente a sueldo en las tres firmas de su madre.
