A días del trágico desenlace que conmocionó a Córdoba, Miguel, el abuelo de Agostina, brindó detalles sobre el avance de la causa, la detención de los implicados y el dolor de una familia que busca justicia.
En una entrevista radial, Miguel, abuelo de Agostina, se refirió al estado actual de la investigación por el femicidio de su nieta. En un momento de profundo dolor, el hombre manifestó estar conforme con el ritmo de la causa judicial, destacando la labor del fiscal Guillermo Garzón, a quien la familia apoya para que continúe al frente de la investigación.
«Estamos conformes con el fiscal»
Ante los rumores de posibles intentos de apartar al fiscal Garzón, Miguel fue contundente: «No queremos que la causa pase a otra fiscalía y que empiece todo de cero». Según el abuelo de la víctima, la familia confía en que la justicia está «yendo al hueso» y acelerando los tiempos procesales, a pesar de las irregularidades y demoras denunciadas durante el inicio de la búsqueda.
Actualmente, Miguel y su esposa se han constituido como querellantes particulares, una medida necesaria debido a que la madre de Agostina permanece internada bajo un cuadro psicológico muy complejo, sin haber podido procesar aún la pérdida de su hija.
Las contradicciones que complican a los detenidos
Durante el diálogo, se hizo mención al video difundido en los medios en el que se observa al principal sospechoso, Barrelier, junto a la mujer detenida (identificada como Andreani) acomodando el baúl del vehículo.
Para Miguel, este material es una prueba clave que desmorona las versiones iniciales de los acusados. «Ella mintió al decir que solo le había prestado el auto», señaló. Asimismo, se refirió a la detención del vecino, Faceta, explicando que su aprehensión se debe a «contradicciones evidentes» en sus testimonios respecto a sus horarios y actividades durante la madrugada en que desapareció Agostina.
Un reclamo de justicia, no de consuelo
Consultado sobre si la detención de los sospechosos le brindaba algo de paz, el abuelo de la joven fue tajante: «El consuelo no lo vamos a tener nunca, porque vamos a convivir con el dolor de no tener a mi nieta».
Sin embargo, aclaró que la detención de los implicados le genera una «tranquilidad» necesaria: la certeza de que, tras las rejas, estas personas no podrán volver a causar un daño similar a otra familia.
- El caso sigue bajo secreto de sumario, por lo que la familia aguarda los resultados finales de las pericias para avanzar hacia la etapa de elevación a juicio.
- La comunidad acompaña: Miguel agradeció el apoyo incondicional que ha recibido, no solo de los vecinos de Córdoba, sino de todo el país, quienes han seguido el caso con conmoción desde el primer día.
