A un año de la desaparición del niño, la Justicia Federal ordenó operativos transfronterizos ante la sospecha de que podría encontrarse en territorio boliviano bajo una red de trata.
A 12 meses de la última vez que se vio a Lian Gael Flores Soraide, la investigación ha dado un giro trascendental. Tras recibir información reciente que ubicaría al menor en Bolivia, la Justicia Federal decidió activar protocolos internacionales y extender los procedimientos hacia ese país y también hacia Perú, movilizando fuerzas de seguridad en un operativo coordinado de urgencia.
La principal hipótesis que manejan los investigadores en esta etapa es la de trata de personas. Bajo esta línea, se analiza minuciosamente cómo habría sido el traslado del niño a través de la frontera argentina, reforzando la vigilancia y el intercambio de datos relevantes con las autoridades de los países vecinos para verificar los indicios surgidos en los últimos días.
El representante legal de la familia, Carlos Nayi, confirmó la importancia de estos nuevos movimientos judiciales al señalar que “existen datos concretos” que obligaron a trasladar las medidas de rigor fuera del territorio nacional. La contundencia de estas pistas ha renovado las esperanzas de hallar al pequeño después de un año de incertidumbre.
Mientras la pista internacional cobra fuerza, en Córdoba la causa provincial se mantiene vigente. Las autoridades locales aseguraron que no se ha descartado ninguna línea investigativa previa, trabajando de forma paralela para esclarecer cada detalle de la desaparición que mantiene en vilo a la región.
