«Gracias a la Universidad por este reconocimiento tan importante, desde ahora pasaré a llamarme Doctor Charly», dijo el legendario músico, levantando los dedos en V, ante un aula 108 colmada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
La propuesta, impulsada por la Cátedra de Música Popular de la carrera de Artes, fue aprobada por unanimidad en el Consejo Superior de la UBA. La distinción reconoce su «inestimable aporte a la música y a la cultura nacional», así como su influencia política y social a lo largo de más de cinco décadas de trayectoria. Durante la ceremonia, en un clima emotivo, se escuchó al público corear Inconsciente colectivo , una de sus canciones más emblemáticas.
La titular de la cátedra, Lisa Di Cione, subrayó que Charly es «artífice de un patrimonio intangible que la universidad debe legitimar y proteger». En esa misma línea, destacó que su obra ha sido objeto de múltiples investigaciones académicas, con decenas de libros, artículos y producciones audiovisuales que forman parte de los planes de estudio universitarios.
La Facultad de Filosofía y Letras resaltó además la «vigorosa creatividad» y la «notable calidad musical» del artista, señalando que sus composiciones marcaron un antes y un después en la historia del rock nacional y en la identidad cultural del país. «Fue en la década de 1980 cuando el rock se nacionaliza y Soda Stereo, Miguel Mateos y Charly García se convierten en la punta de lanza del reconocimiento artístico a nivel regional», explicó Di Cione.
La ceremonia tuvo también un valor simbólico: García sorprendió con su presencia tras mucho tiempo sin apariciones públicas, acompañado de familiares, amigos y fanáticos que celebraron con cánticos, aplausos y remeras con su rostro.
Para Ricardo Maneti, decano de la facultad, la elección de García responde al «sentido político» que atravesó siempre su obra. Canciones como Los dinosaurios, Rezo por vos o Canción para mi muerte no solo definieron una estética musical, sino que acompañaron procesos históricos y sociales del país. En palabras del crítico Miguel Grinberg, citadas durante el acto, «Charly no es un héroe, es un hermano al que las cosas lo hieren tan hondo que su modo de defenderse es crear música para el corazón de quien quiera».
El reconocimiento se inscribe en una tradición de la UBA de distinguir a personalidades fundamentales de la cultura argentina. En este caso, la universidad legitimó a un artista que transformó el rock en un vehículo de reflexión política y social, además de innovar permanentemente en lo estético.
Al despedirse, García dejó una frase que sintetizó la emoción del momento: «Doctor Charly». Un título que, más allá de lo académico, confirma su lugar en la memoria colectiva como uno de los mayores creadores de la música argentina.
