El despegue de la misión Artemis II de la NASA, que incluye el satélite argentino Atenea, generó gran emoción entre los científicos y equipos involucrados en su creación, aunque muchos no pudieron presenciarlo desde el sector oficial debido a recortes presupuestarios. Los creadores, principalmente de la CONAE, universidades como UBA, UNLP y UNSAM, y otras instituciones, siguieron el evento con orgullo desde Argentina o áreas limitadas en Cabo Cañaveral.
Atenea es un CubeSat de 12U (30x20x20 cm, 15 kg), único aporte latinoamericano en Artemis II, diseñado para validar tecnologías como medición de radiación y navegación GNSS en espacio profundo. Desplegado tras la separación de la cápsula Orion, ya envió datos iniciales a estaciones de CONAE en Córdoba y Tierra del Fuego.
«Entre quienes estuvieron presentes se percibía algo en común: orgullo por el camino recorrido y la certeza de que la ciencia argentina sigue encontrando formas de llegar cada vez más lejos.», compartieron desde la Universidad de San Martín.
