La participante riojana decidió poner fin a su estadía en el reality más famoso del país. Aseguró que el aislamiento y la distancia de sus seres queridos se volvieron insoportables.

En una gala cargada de emoción y sorpresa, Mavinga comunicó su decisión de abandonar la competencia de manera inmediata. Lo que comenzó como un sueño de superación personal terminó chocando con la dura realidad del aislamiento, factor que terminó por quebrar la resistencia de la jugadora frente a las cámaras.
Entre lágrimas y con una angustia que traspasaba la pantalla, la participante confesó el verdadero motivo de su salida: el vínculo inquebrantable con su familia. «Extraño desesperadamente a mis hijos», expresó conmovida, dejando en claro que la maternidad pesó más que cualquier premio económico o estrategia de juego.
La presión del encierro y la dinámica de la convivencia le pasaron factura en las últimas semanas, debilitando su perfil competitivo. Según explicó durante su despedida, la soledad dentro de la casa se volvió una carga difícil de manejar, señalando que «el aislamiento y la presión me están pasando factura».
