La decisión del juez federal Sebastián Casanello de ordenar el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Francisco Adorni profundizó un frente judicial y político que ya inquietaba a La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
El diputado bonaerense, hermano del jefe de Gabinete y vocero presidencial Manuel Adorni, quedó formalmente bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero tras una imputación impulsada por el fiscal federal Guillermo Marijuan.
El expediente se originó a partir de una denuncia presentada por la diputada nacional Marcela Pagano, que apuntó a presuntas inconsistencias patrimoniales del legislador libertario.
Según pudo reconstruir este medio a partir de la información judicial conocida en las últimas horas, la investigación se concentra especialmente en un crédito hipotecario de $60 millones que habría sido cancelado en apenas doce meses, la compra del 50% de un vehículo y un incremento patrimonial estimado en un 84% en un año.
Casanello hizo lugar a una batería de medidas de prueba solicitadas por Marijuan para reconstruir el patrimonio y el flujo de fondos de Francisco Adorni desde 2020 hasta la actualidad. Entre las primeras decisiones, el magistrado ordenó acceder a documentación fiscal del ARCA y pidió un informe integral del sistema EFISCO, incluyendo declaraciones juradas de Ganancias, Bienes Personales e IVA.Noticias Buenos Aires
El patrimonio bajo investigación
La lupa judicial también quedó puesta sobre las declaraciones juradas que Francisco Adorni presentó ante la Oficina Anticorrupción cuando desembarcó en el Gobierno nacional. El dirigente libertario había ingresado como asesor del Ministerio de Defensa antes de que Manuel Adorni cumpliera dos meses en la Casa Rosada.
En su primera presentación patrimonial declaró bienes por $43,7 millones: el 50% de una vivienda en City Bell de 162 metros cuadrados adquirida en 2016 y la mitad de un Chery Tiggo modelo 2017 comprado en 2023. No reportó cuentas bancarias, dinero en efectivo, acciones ni activos financieros.
El dato que activó las sospechas fue una deuda hipotecaria con el Banco Provincia. Cuando pasó a conducir el Instituto de Ayuda Financiera para el pago de retiros de las Fuerzas Armadas (IAF), el pasivo se redujo de $130 millones a $60 millones en apenas un año, según surge de su declaración jurada 2024. En ese mismo período, su patrimonio total ascendió a $71 millones.
En febrero de este año presentó un nuevo balance ante la OA donde incorporó un Jeep Renegade modelo 2020, adquirido en noviembre pasado. Allí aclaró que la operación se realizó con “ingresos propios”. La deuda hipotecaria, en tanto, sólo se habría reducido unos $3 millones adicionales.

Marijuan pidió una veintena de medidas para seguir el recorrido patrimonial del diputado provincial. El avance judicial sobre el hermano del jefe de Gabinete aparece además en un contexto delicado para el oficialismo nacional, golpeado desde hace semanas por las derivaciones políticas del llamado Adornigate.
El apellido que dejó de ser ventaja
Hasta hace pocos meses, dentro del armado libertario bonaerense daban por descontado que Francisco Adorni sería el candidato de Karina Milei para disputar la intendencia de La Plata frente a Julio Alak. El apellido funcionaba como un activo político en la capital provincial y en el karinismo entendían que la exposición de Manuel Adorni podía trasladarse electoralmente a territorio bonaerense.Consultoría política online
El año pasado, Sebastián Pareja había ubicado inicialmente a Francisco Adorni en el tercer lugar de la lista de la Octava sección electoral. Sin embargo, apenas días después del cierre, Karina Milei ordenó modificar el esquema y colocarlo al frente de la boleta, desplazando a Juanes Osaba. La decisión contó con el aval inmediato de Javier Milei.
En ese momento, dentro de La Libertad Avanza sostenían que el apellido Adorni podía resultar determinante en una elección muy competitiva contra el peronismo. Francisco encaró entonces una campaña de bajo perfil, centrada en críticas técnicas a la gestión de Axel Kicillof y evitando la confrontación pública.
Pero el escenario cambió drásticamente. En las últimas semanas comenzaron a circular otros nombres dentro del espacio libertario para disputar la capital bonaerense.Noticias Buenos Aires
Entre ellos aparecen Carolina Piparo, hoy en el directorio del Banco Nación; el concejal Juan Pablo Allan, alineado con Patricia Bullrich; y la diputada Julieta Quintero Chásman, dirigente del PRO cercana a Diego Santilli y Cristian Ritondo, que mantiene diálogo con sectores libertarios.
El apellido Adorni ya había generado ruido en la Legislatura bonaerense incluso antes de las denuncias judiciales. El primer gran cruce ocurrió el 24 de febrero, durante la primera sesión ordinaria del año.
Todo comenzó cuando Manuel Adorni se burló en redes sociales de un proyecto presentado por la diputada de Unión por la Patria Lucía Iañez. La reacción de Facundo Tignanelli no tardó: “Este es más pelotudo que el hermano”, lanzó el jefe del bloque peronista.
Francisco Adorni salió a defender públicamente al vocero presidencial desde su banca y el debate escaló rápidamente. Tignanelli le recordó entonces la situación laboral de Manuel Adorni y también le reprochó al diputado libertario haber pedido licencia en el Consejo de la Magistratura con reserva de cargo mientras avanzaba su candidatura bonaerense.
Desde entonces, el legislador evitó hablar públicamente sobre las causas que involucran a su hermano y también optó por el silencio frente a la denuncia presentada en su contra. “No estoy dando notas”, respondió ante consultas periodísticas recientes.
