Tres de los cinco detenidos declararon en la audiencia de indagatoria. La representación de la familia sostiene que se trató de una venganza organizada y solicitará el cambio de carátula a homicidio agravado.
La causa que investiga la muerte de Luis Blanco, hallado sin vida en la vía pública, registró avances clave en las últimas horas tras la toma de declaración indagatoria a los cinco imputados. En la audiencia, tres de los detenidos prestaron testimonio —con declaraciones que la querella calificó de «confusas y contradictorias»—, mientras que los dos restantes se abstuvieron de declarar.
El abogado de la familia, Dr. Pablo Arrieta (del estudio Maidana Arrieta), descartó que el hecho haya sido una gresca espontánea y apuntó a un ataque planificado. Según reveló, uno de los acusados reconoció la existencia de un conflicto previo, mencionando que Blanco le había pegado y robado tiempo atrás, lo que para la querella confirma un móvil de venganza.
