La reducción de la planta estatal pone en jaque la seguridad nacional y la operatividad de sectores clave como el agro y la navegación. Según advierten desde el CAM, el organismo quedará con menos de la mitad de los empleados necesarios para funcionar bajo estándares mínimos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) atraviesa una situación crítica tras el anuncio de una nueva ola de despidos masivos. Juan Rivera, vicepresidente del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) e investigador del CONICET, dialogó con MEDIOS RIOJA y advirtió que la cifra de afectados asciende a 240 nombres, lo que representa casi un tercio de la planta actual del organismo.
Esta medida se suma a los 50 despidos registrados en marzo de 2024, profundizando una crisis que afecta directamente la capacidad de emitir pronósticos y alertas tempranas. Aunque el viernes se notificará oficialmente a los cesanteados, aún hay incertidumbre sobre qué estaciones meteorológicas del país dejarán de funcionar operativamente.
Un impacto directo en la seguridad y la economía
Rivera enfatizó que el desmantelamiento del SMN no es solo un problema administrativo, sino una amenaza a la seguridad nacional. La falta de personal técnico especializado repercute en:
- Navegación aérea y marítima: El flujo de información constante es vital para las rutas comerciales y civiles.
- Sector agrícola: La planificación de siembras y cosechas depende de la precisión climática.
- Gestión de emergencias: Se pierde capacidad de reacción ante fenómenos extremos, fundamentales para la protección de la población.
Argentina vs. el mundo: el desafío de la superficie
Frente a las comparaciones con otros países de la región, el experto aclaró que la dotación de personal debe responder a la extensión territorial y la diversidad climática. «No es lo mismo pronosticar en Uruguay que en Argentina, donde tenemos desde climas antárticos hasta condiciones tropicales en Misiones», señaló.
Para cumplir con los estándares mínimos internacionales, el SMN debería contar con al menos 1.200 empleados. Con este nuevo recorte, el organismo quedaría operando con apenas 500 trabajadores, una cifra que dificulta sostener la calidad y frecuencia de la información meteorológica necesaria para un territorio de tal magnitud.
