La Secretaría de Trabajo provincial confirmó el cese definitivo de actividades de la firma dedicada a la indumentaria deportiva. El cierre deja a 25 trabajadores en la calle y eleva a 4.700 el número total de empleos perdidos en la provincia en lo que va del periodo.
La industria riojana atraviesa uno de sus momentos más críticos. Myriam Espinoza, Secretaria de Trabajo de la provincia, confirmó en las últimas horas el cierre definitivo de KM TEX, una planta textil ubicada en el Parque Industrial que, durante años, supo consolidarse como un referente en la confección de indumentaria deportiva nacional.
Un cierre marcado por la incertidumbre
La decisión, comunicada hace apenas dos días a los últimos 25 empleados de la firma, pone fin a una trayectoria que, en tiempos de bonanza, llegó a emplear a cerca de 100 personas. Según detalló Espinoza, la caída en los pedidos de producción obligó a una desvinculación paulatina de personal, hasta llegar a la insostenible situación actual.
A pesar del desenlace, la funcionaria destacó la responsabilidad de la empresa al momento de cerrar: «Los propietarios tienen un diálogo directo con la gente y se han comprometido a abonar el 100% de las liquidaciones e indemnizaciones mediante acuerdos individuales». Incluso, desde la firma dejaron una puerta abierta a un posible reingreso del personal si la situación de mercado permitiera una reapertura en el futuro.
Un sector bajo fuego
El caso de KM TEX no es un hecho aislado. La problemática afecta profundamente al sector de la confección, que sufre el desplome de las ventas, arrastrando a toda la cadena de valor textil. Según cifras oficiales, la provincia ya contabiliza el cierre de 14 empresas, dejando un saldo de 4.700 trabajadores desocupados en diversos sectores.
La crisis parece ser de alcance nacional; la casa central de esta misma empresa en Buenos Aires también sufrió un drástico recorte, pasando de tener una plantilla de 200 operarios a mantener solo 30.
Monitoreo y advertencia
Desde la Secretaría de Trabajo, el foco está puesto ahora en la contención de los conflictos y el mantenimiento de la paz social en un clima de tensión económica.
«Estamos chequeando el tema del pago de aguinaldos y viendo cómo afrontamos esta situación. No es fácil, pero nuestra vocación es mantener la paz social», expresó Espinoza, quien además fue tajante al señalar las causas de esta debacle: «Son las actuales políticas públicas nacionales las que desprotegen la producción local, y detrás de eso, están los trabajadores que son quienes más sufren».
Por el momento, el gobierno provincial mantiene una vigilancia estrecha sobre el resto del parque industrial, aunque aseguraron que, a corto plazo, no se avizoran nuevos cierres de carácter inminente.
