La Secretaría de Trabajo provincial confirmó el cese de actividades de la firma textil y advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el Parque Industrial, con un 70% de capacidad ociosa en el sector.
El pasado viernes, la empresa de confección de indumentaria femenina, BIC-MOI, cerró definitivamente sus puertas. La decisión, comunicada por los apoderados de la firma a las autoridades laborales, se fundamenta en la estrepitosa caída de las ventas a nivel nacional, un escenario donde el consumo se ha restringido a productos de primera necesidad, dejando a la vestimenta fuera de las prioridades de los hogares.
Impacto laboral
El cierre de la planta afecta a 20 trabajadores, de los cuales 17 están nucleados en el gremio FONIVA, mientras que el resto del personal, incluidos jefes de planta y administrativos, se encontraba fuera de convenio.
La secretaria de Trabajo, Miriam Espinosa, destacó un dato positivo dentro de la crítica situación: «La empresa se comprometió a afrontar el pago del 100 por ciento de las indemnizaciones, evitando aplicar el esquema del 50 por ciento contemplado en la nueva ley laboral».
Panorama del Parque Industrial
Espinosa calificó la situación actual como un «industricidio» y trazó un panorama alarmante:
- Pérdida de empleos: Se estima que aproximadamente 4.700 personas, tanto en Capital como en el interior, han perdido sus puestos en el parque industrial riojano.
- Capacidad ociosa: El sector textil local atraviesa una crisis profunda, con un 70% de sus instalaciones sin actividad.
- Ausencia de nuevas aperturas: La funcionaria señaló que no se han registrado nuevos proyectos de inversión que compensen las bajas. «No vi ninguna empresa que abra en el Parque Industrial», afirmó.
Preocupaciones inmediatas: Tarifas y Gas
Consultada sobre el pago del aguinaldo, la Secretaría informó que, a la fecha, no han recibido alertas formales de empresas con dificultades, aunque mantienen un monitoreo constante, especialmente hacia mediados de junio cuando se realizan las previsiones financieras.
Por otro lado, surgió una nueva inquietud en el sector industrial: el abastecimiento de gas. Según indicó Espinosa, las empresas textiles han recibido comunicaciones sobre posibles cortes o restricciones en los volúmenes de gas suministrados, debido a que el servicio se estaría priorizando para el consumo residencial.
Finalmente, la funcionaria cuestionó las políticas nacionales actuales, señalando que la derogación de derechos laborales y la falta de incentivos para la producción profundizan la crisis, dejando a las provincias sin alternativas claras ante un mercado interno en contracción.
