En una reciente evaluación sobre la situación de las universidades nacionales, el decano de la UTN, José Nieto, analizó el alcance del reciente acuerdo paritario alcanzado con el Gobierno nacional. Si bien reconoció el impacto positivo de ciertas medidas, fue tajante al señalar que la crisis del sistema universitario requiere soluciones de fondo que exceden los acuerdos temporales.
Un alivio parcial ante la pérdida salarial
Nieto dialogó con MEDIOS RIOJA, y calificó el nuevo esquema paritario como un «paliativo» ante el severo deterioro de los ingresos docentes. Según el decano, este incremento apenas logra cubrir una fracción del poder adquisitivo perdido durante 2025 y lo que va de 2026. La gravedad de la situación queda expuesta en la fuga de talento: alrededor de 10 mil docentes ya han dejado el sistema universitario para volcarse al sector privado, agotados por la pérdida de sus haberes.
No obstante, el titular de la UTN valoró positivamente la reactivación de las paritarias con un compromiso de revisión trimestral, señalando que esto representa «una luz de apertura» tras meses de negociaciones estancadas.
La deuda con la Ley de Financiamiento
Uno de los puntos centrales del análisis de Nieto es la Ley de Financiamiento Universitario, la cual establece un aumento gradual del presupuesto hasta el año 2031, con la meta de alcanzar el 1,5% del PBI. El decano recordó que existen dos medidas cautelares en la justicia que exigen el cumplimiento de esta ley, cuya aplicación requeriría una inversión estimada en 2,5 billones de pesos.
«La justicia, tarde o temprano, va a tener que fallar a favor de la ley», sostuvo Nieto, advirtiendo que, aunque el Ejecutivo presente resistencia para destinar los fondos necesarios, el país debe adaptarse para asegurar la vigencia de la norma.
Lo que falta: Ciencia, tecnología y visión de futuro
Aunque se celebraron medidas específicas —como el aumento del 50% en las becas Belgrano y el refuerzo de 50 mil millones de pesos para el funcionamiento de hospitales escuela—, el decano lamentó la ausencia de compromisos claros en dos pilares fundamentales:
- Ciencia y tecnología: áreas que quedaron fuera de la discusión presupuestaria.
- Obra pública: paralizada en gran parte de las universidades.
Para el decano, el Gobierno incurre en un error conceptual al considerar la educación como un «gasto» y no como una «inversión». Nieto cerró su reflexión con una pregunta sobre el modelo de país que se busca construir: «¿Queremos un país de commodities o un país que exporte valor agregado, desarrollo y trabajo? Ese país no es posible sin educación superior».
