Legisladores y referentes de distintos arcos políticos manifestaron su rechazo a las palabras del Presidente en la apertura de sesiones. Hubo fuertes críticas por los datos económicos y el tono del mensaje.
La apertura de sesiones ordinarias 2026 dejó un clima de máxima tensión en el Congreso de la Nación. Mientras Javier Milei apuntaba sus críticas hacia el kirchnerismo y la izquierda, la respuesta de la oposición no tardó en replicarse con dureza, principalmente a través de las redes sociales, donde tildaron el escenario de «vergonzoso» y «agresivo».
Desde la izquierda, Myriam Bregman resumió la jornada como un «cumpleaños tristísimo», mientras que Nicolás del Caño cuestionó la veracidad de las cifras oficiales: «Milei grita porque lo único que crece son cierres de empresas, despidos y el robo al salario. Tiene que truchar los datos de inflación», sentenció el diputado. En la misma línea, Gabriel Solano calificó el ambiente de «fascistoide con patota aplaudidora rentada».
El descontento también se manifestó en sectores del peronismo y otros bloques. Agustín Rossi describió al mandatario como «sacado», mientras que la diputada Natalia Zaracho lanzó una fuerte advertencia: «Te vamos a llevar a vos a la justicia por corrupto y vende patria». Por su parte, Maximiliano Ferraro lamentó el nivel del debate calificando todo el evento como un acto «muy vergonzoso y vulgar».
Finalmente, el análisis técnico también se hizo presente para contrastar el discurso oficial. Hernán Letcher cruzó los datos económicos de la gestión, señalando que la desocupación escaló al 6,6% y que se perdieron casi 291.000 trabajos registrados, junto a la desaparición de 21.938 empresas. El año legislativo inicia así con un enfrentamiento que promete profundizar la brecha política en los próximos meses.
