La organización gremial, con presencia de sus máximos referentes, denunció el uso de la fuerza contra quienes se manifestaban por los más de 900 despidos en el sector privado.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) emitió un comunicado de repudio ante los hechos de violencia registrados hoy en las inmediaciones de la Secretaría de Trabajo. La movilización, de carácter pacífico, buscaba visibilizar el reclamo por los más de 900 despidos registrados en la empresa Fate y otras firmas del sector.
La jornada contó con una fuerte presencia gremial, encabezada por la Secretaria General de CTERA, Sonia Alesso, y el Secretario Adjunto, Roberto Baradel. También se sumaron miembros de la Junta Ejecutiva y el diputado nacional Hugo Yasky, quienes reafirmaron el compromiso de la organización en la defensa de los derechos de la clase trabajadora.
Desde el sindicato docente señalaron que la protesta fue respondida por el Gobierno nacional con un «nuevo episodio de violencia y criminalización». Para la CTERA, este accionar busca disciplinar a los sectores que se oponen a las políticas económicas vigentes.
«Una vez más, el Gobierno elige reprimir en lugar de dar soluciones, profundizando un modelo de ajuste que destruye empleo, avanza sobre los derechos laborales y castiga al conjunto del pueblo trabajador», expresaron mediante el documento oficial.
La organización denunció que estas medidas represivas forman parte de una política sistemática contra los sindicatos. Advirtieron que se están vulnerando derechos constitucionales básicos, tales como la libertad de expresión y de protesta.
En este contexto, la CTERA fue tajante al sostener que la fuerza pública no debe ser la respuesta a las demandas sociales. Según manifestaron: «Las y los trabajadores no pueden ser disciplinados con palos ni gases. La protesta social es un derecho».
Finalmente, el gremio exigió el cese inmediato de la violencia y la reincorporación de los trabajadores despedidos. Aseguraron que continuarán acompañando las luchas contra el ajuste para garantizar respuestas concretas a los reclamos laborales.
