La defensa de Mauricio Vergara, uno de los imputados, denunció inconsistencias en la acusación fiscal y sostiene que existe una «imposibilidad material» en la hipótesis de coautoría presentada contra su defendido.
VICHIGASTA – El proceso penal por el asesinato de Emir Paz, ocurrido en la localidad de Vichigasta, atraviesa una etapa clave tras la reciente modificación de la acusación contra los dos imputados. La defensa técnica de Mauricio Vergara, ejercida por el abogado Rafael Ocampo, dialogó con MEDIOS RIOJA y rechazó de plano la figura de la coautoría y cuestionó la validez del relato fiscal, que ha variado desde la etapa inicial de la instrucción.
Controversia por la inalterabilidad del hecho
El letrado defensor enfatizó que, si bien el Ministerio Público puede ajustar la calificación legal del delito, existe una prohibición procesal de modificar el hecho histórico sobre el cual se sustenta la imputación original. «El proceso penal es riguroso; no se puede cambiar el hecho cuando ya se ha trabado la relación procesal», señaló Ocampo.
La defensa sostiene que la imputación ha mutado para intentar encuadrar la responsabilidad de Vergara, afectando el derecho a defensa de su cliente, quien declaró desde el inicio de la investigación.
Imposibilidad material y mecánica del hecho
Uno de los puntos más críticos de la defensa es la contradicción biomecánica en la hipótesis fiscal. Según la acusación, mientras la hermana de la víctima, Brisa, lesionaba gravemente al menor, Vergara habría sujetado a la víctima por el cuello para facilitar el accionar letal.
Para el abogado defensor, esta secuencia presenta una «imposibilidad material». «Mal puede uno acuchillar mientras el otro agarra del cuello simultáneamente», argumentó, cuestionando la logística de la presunta coautoría. La defensa busca ahora que estas discrepancias sean esclarecidas antes de avanzar hacia el juicio oral.
Credibilidad de la coimputada bajo la lupa
La estrategia de la defensa también apunta a la falta de consistencia en el testimonio de la principal implicada. Ocampo resaltó que la versión de los hechos brindada por la hermana de la víctima —quien tenía 17 años al momento del suceso— ha mutado en al menos cuatro oportunidades durante el transcurso de la investigación.
La defensa plantea que, en el contexto familiar previo al crimen, existían tensiones subyacentes relacionadas con roles de crianza y conflictos personales que podrían haber motivado la planificación del acto por parte de la joven, buscando desvincularse de la responsabilidad total del homicidio.
La causa se encuentra actualmente en instancia de apelación del auto de procesamiento, mientras las partes se preparan para lo que será un debate oral complejo, donde la prueba pericial médica será determinante para definir la mecánica del hecho y las responsabilidades penales de cada uno de los acusados.
