El mercado laboral argentino terminó 2025 con señales de fuerte deterioro. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desempleo alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre, con un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024.
En la comparación trimestral, la suba fue de 0,9 puntos, lo que refleja una aceleración en la pérdida de empleo hacia el final del año.
El dato implica que entre 1,6 y 1,7 millones de personas se encuentran desocupadas en los principales aglomerados urbanos, cifra que extrapolada a nivel nacional supera los 3 millones de argentinos que buscan trabajo sin conseguirlo.
Menos empleo y más presión en el mercado laboral
La tasa de empleo se ubicó en el 45%, con una caída de hasta 0,7 puntos porcentuales interanuales. Este retroceso evidencia las dificultades para generar nuevos puestos en un contexto económico recesivo.

Al mismo tiempo, la tasa de actividad —que mide la población económicamente activa— alcanzó el 48,6%, lo que indica que más personas salen a buscar trabajo, pero el mercado no logra absorber esa demanda.
Más gente buscando trabajo
Durante el cuarto trimestre, la oferta laboral creció, pero el empleo total se contrajo. Esto provocó un aumento del desempleo de más de 200 mil personas en comparación con el año anterior.
El fenómeno refleja una dinámica compleja: más personas necesitan trabajar, pero hay menos oportunidades disponibles.
Aumenta la presión y la precarización
Uno de los indicadores más relevantes del informe es la presión sobre el mercado laboral, que alcanzó el 30% de la población económicamente activa.
Subocupación y búsqueda de más horas
Dentro de este universo, los ocupados demandantes de empleo representaron el 16,5%, es decir, personas que tienen trabajo pero buscan otro o necesitan sumar horas.

Por su parte, la subocupación se mantuvo en niveles elevados, en torno al 11,3%, lo que evidencia que una parte importante de los trabajadores no logra cubrir sus necesidades con su empleo actual.
Crece la informalidad
El informe también marca la persistencia de altos niveles de informalidad. Una proporción significativa de trabajadores no cuenta con aportes jubilatorios ni cobertura social, lo que agrava la vulnerabilidad en un escenario económico adverso.
Sectores como la construcción, el comercio y los servicios concentran gran parte del empleo, muchos de ellos con condiciones laborales inestables.
Jóvenes, los más afectados por el desempleo
Los datos muestran que el impacto del desempleo es más fuerte en los sectores jóvenes. Entre mujeres de 14 a 29 años, la desocupación creció 3 puntos porcentuales, mientras que en varones del mismo grupo etario el aumento fue de 3,7 puntos.
En la composición total de desocupados, los jóvenes representan una proporción significativa, lo que refuerza las dificultades de inserción laboral en ese segmento.
Regiones con mayor desempleo
A nivel geográfico, los niveles más altos de desocupación se registraron en los partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos, con tasas cercanas al 9,5%, por encima del promedio nacional.

En contraste, regiones como Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis mostraron los índices más bajos.
Un mercado laboral en tensión
El informe del INDEC confirma un escenario de creciente tensión en el mercado laboral. La combinación de más desempleo, caída del empleo formal y aumento de la informalidad configura un panorama complejo en el cierre de 2025.
