“El sábado, después de jugar al paddle, empecé a sentirme mal. Me encontré con mi hijo Tommy en la sede central del club y el malestar aumentó”, contó y agregó: “Así que Tommy se vistió de héroe y me fue a llamar a la gente de la guardia, que inmediatamente activó un protocolo, me atendieron de manera espectacular. Me hicieron ahí mismo un electrocardiograma, saltó que tenía un infarto, así que se activó el código rojo, vinieron tres ambulancias para llevarme a la clínica”.
En esa línea continuó: “En el viaje, en la ambulancia, hice un paro cardiaco y en la guardia de la clínica me revivieron, donde me salvaron la vida. Llegué muerto”.
“Estoy trabajando mucho, en Argentina 12, haciendo Mañana picantes, después conduzco Nuevediario todas las noches y mientras tanto saqué el libro Nos gritan judíos de mierda. La difusión del libro me llevó por todos lados, no paré y eso también me generó bastante estrés”, explicó sobre su estilo de vida.
Y añadió: “Así que me van a tener que seguir aguantando en la tele. Y ahora también estoy escribiendo el segundo libro. Así que tengo cuerda para rato”.
