Con el brazo entablillado y el rostro sereno, el policía Ricardo Rodríguez se sentó este lunes por primera vez en el banquillo de los acusados.
Mirando atentamente a la jueza Flavia Allende, el oficial se presentó así a su audiencia de formalización de detención del uniformado luego de que baleara y matara al camionero riojano Federico Orihuela, en medio de una frenética persecución en Valle Fértil.
«El camión zigzagueaba en ambos carriles de una ruta provincial poniendo en riesgo la vida de terceros, mi propia vida y la vida de los policías que llevábamos adelante la persecución. En reiteradas oportunidades venían vehículos de frente que tuvieron que hacer desviados por las señas del personal policial para que no haya un accidente fatal».
«Lo único que yo intenté hacer en todo momento fue persuadir al conductor para que detuviera la marcha del rodado. Jamás, jamás, bajo ninguna circunstancia mi intensión fue causar la muerte. Lo único que estaba tratando es que detuviera la marcha”, explicó Rodríguez ante la jueza de Garantías, Flavia Allende.👉🏻 Y agregó, “ese conductor ya no estaba haciendo una contravención era una resistencia y atentado a la autoridad, ya era un delito”. Para cerrar dijo: “obré en lo que entendí era mi deber. Nunca recibí órdenes ni directivas porque el HT (el equipo de comunicación) estaba sin batería”.
Fuente : Tiempo de San Juan
