Según el plan de trabajo diseñado por el equipo de rescate, las tareas aéreas continuarán esta mañana, ampliando el radio de búsqueda para cubrir áreas montañosas que resultan casi imposibles de recorrer por tierra.
Mientras tanto, grupos de rescatistas, bomberos y voluntarios mantienen el rastrillaje a pie, revisando metro a metro los caminos y quebradas donde podría haberse extraviado Portugal. El operativo terrestre se concentra especialmente en las últimas coordenadas registradas por los dispositivos de rastreo que llevaba el atleta.
Con cada hora que pasa, crece la preocupación por la salud y el estado del deportista, mientras familiares y amigos aguardan ansiosos cualquier novedad que pueda dar luz sobre su paradero.
