Carlos De Feo, referente del Frente Federal Universitario en CONADU, dialogó con MEDIOS RIOJA y denunció que más del 80% de los trabajadores del sector perciben salarios por debajo de la línea de pobreza y reclamó una actualización presupuestaria del 51% para garantizar el funcionamiento de las instituciones.
La situación de las casas de altos estudios en el país atraviesa un escenario de extrema incertidumbre. Según advirtió Carlos De Feo, docente y referente del Frente Federal Universitario en CONADU, el inicio del actual cuatrimestre se ve amenazado por el fuerte deterioro salarial y la falta de financiamiento que afecta a las instituciones de todo el territorio nacional.
El dirigente explicó que, desde la asunción de la actual gestión nacional, se produjo un «fogonazo inflacionario» que licuó el poder adquisitivo de los trabajadores. En este contexto, la lucha gremial se centra en la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario para recomponer los ingresos a los niveles de diciembre de 2023.
«La ley quedó vigente, el gobierno no lo quiere pagar, y la justicia obligó a que se aplique la ley», señaló De Feo, remarcando que existe un incumplimiento por parte del Ejecutivo a pesar de los fallos judiciales favorables al sector educativo.
La propuesta oficial actual consiste en una recomposición de fondos del 12,3% a pagar en tres cuotas, cifra que desde los gremios consideran totalmente insuficiente frente a la realidad económica actual. Los datos que maneja el sector son alarmantes: «Más del 80% de los salarios de docentes y no docentes están por debajo de la línea de pobreza», sentenció el referente.
Ante este panorama, el Frente Federal Universitario solicita una actualización del 51% de los fondos destinados a las universidades. De Feo hizo especial hincapié en el impacto territorial de este ajuste, señalando que las instituciones de la región sufrirán las consecuencias de manera directa.
«Las universidades como las que tiene La Rioja o Chilecito se van a ver muy afectadas por la reducción del presupuesto», advirtió el dirigente, vinculando este recorte con una intención política de «achicar las universidades a su mínima expresión».
Finalmente, se ratificó la continuidad del plan de lucha que incluye paros docentes, aunque se aclaró que se mantendrá el compromiso con las instancias evaluativas de los alumnos. «Hay que hacer paros, pero también hay que tomar exámenes», concluyó De Feo respecto a la modalidad de las protestas.
La comunidad educativa permanece en alerta ante lo que se perfila como uno de los periodos más complejos para la educación pública riojana y nacional en los últimos años.
