La entidad gremial empresaria dio el visto bueno a la implementación de los bonos de cancelación de deuda en la provincia. Sin embargo, advirtió que el éxito de la medida dependerá estrictamente de una emisión acotada y un manejo técnico responsable.
LA RIOJA – En medio del complejo escenario económico actual, el Centro Comercial de la provincia se pronunció a favor de la puesta en circulación de los «Chachos». Desde la institución aseguraron que, bajo las condiciones adecuadas, la herramienta financiera podría convertirse en un elemento clave para dinamizar la actividad comercial y revertir la caída en el consumo.
Una apuesta a la liquidez local
Desde la entidad sostienen que la falta de circulante ha impactado directamente en la rentabilidad de los comercios minoristas. En este sentido, ven en el bono una alternativa válida para «inyectar» movimiento en el mercado interno.
«Manejado correctamente, va a reactivar el consumo en el comercio», señalaron desde el sector. La expectativa de los comerciantes es que el bono actúe como un facilitador de transacciones, permitiendo que las ventas se sostengan incluso en momentos de restricción monetaria nacional.
La advertencia: prudencia y control
Pese al apoyo institucional, el Centro Comercial fue tajante al señalar que la medida no debe ser vista como una solución mágica. Para evitar efectos contraproducentes en la economía local, destacaron dos pilares fundamentales:
- Emisión acotada: La entidad puso el foco en que el volumen de emisión sea proporcional a la capacidad de absorción del mercado, evitando así presiones inflacionarias innecesarias.
- Manejo responsable: Subrayaron que la transparencia en la gestión y la previsibilidad del bono son esenciales para que tanto proveedores como consumidores mantengan la confianza en la moneda provincial.
Para los comerciantes, el desafío ahora es asegurar que la herramienta sea aceptada plenamente en la cadena de pagos, permitiendo que el bono no solo circule en el mostrador, sino que también sirva para cumplir con obligaciones tributarias y de servicios, cerrando así el ciclo de la economía local.
