El relato de la austeridad y el combate contra los beneficios de la política parece haber chocado de frente con la realidad del poder. En las últimas horas, estalló un escándalo que pone en el ojo de la tormenta a dos de las figuras más cercanas al presidente Javier Milei: el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller, Pablo Quirno. La revelación de que ambos funcionarios habrían incluido a sus parejas en la comitiva oficial del viaje a Estados Unidos —utilizando recursos del Estado— ha desatado una ola de críticas por el uso discrecional de bienes públicos.
La controversia cobró fuerza tras la difusión de una imagen publicada por el sitio Radio Jai. En la fotografía se observa a Bettina Angeletti, esposa de Adorni, junto al jefe de Gabinete durante una visita a la tumba del Rebe de Lubavitch en Queens, Nueva York.
Lo que agrava la situación es que Angeletti, de profesión coach ontológica, no ostenta ningún cargo público ni cumple función alguna dentro del organigrama estatal que justifique su presencia en un viaje de carácter oficial. Según confirmaciones periodísticas, la mujer habría viajado en el avión presidencial ARG-01.
Excusas y antecedentes familiares
Desde el entorno de la Jefatura de Gabinete intentaron ensayar una defensa argumentando que Angeletti tenía un «congreso cerca» de la zona. Sin embargo, esta explicación no hace más que profundizar los cuestionamientos sobre la ética de utilizar el transporte oficial para fines personales o profesionales privados.
Este episodio no parece ser un hecho aislado en la trayectoria de Adorni dentro de la administración pública. Cabe recordar que, desde su llegada al Gobierno, se han denunciado múltiples beneficios para su círculo íntimo:
Su hermano: Nombrado en un cargo en el Ministerio de Defensa.
Su madre y su tía: Empleadas en la Legislatura bonaerense.
Por su parte, el canciller Pablo Quirno también quedó bajo la lupa por la supuesta inclusión de su pareja en la comitiva actual, repitiendo una conducta que ya habría ocurrido en giras anteriores por Roma y Múnich.
Pedido de informes y repercusión política
La reacción legislativa no se hizo esperar. El diputado Esteban Paulón presentó un pedido de informes exigiendo precisiones urgentes al Poder Ejecutivo. El documento solicita aclarar:
Si Bettina Angeletti efectivamente viajó en el avión oficial.
Cuál fue el rol asignado para formar parte de la comitiva.
Quién financió los gastos del viaje y, en caso de haber sido costeado de forma privada, que se presenten los comprobantes de pago correspondientes.
»Mientras se le pide un sacrificio extremo a la sociedad y se ajustan áreas sensibles del Estado, los funcionarios de primera línea parecen haber adoptado los mismos vicios que prometieron erradicar.»
Este escándalo debilita la narrativa oficial de un Gobierno que llegó al poder bajo la promesa de terminar con los privilegios de la «casta», dejando en evidencia que, en el entorno presidencial, la meritocracia parece ser reemplazada por el nepotismo y el aprovechamiento de los recursos de todos los argentinos.
