Se trata de Mojtaba Khamenei, quien asume el poder en el momento más crítico del régimen.
La Asamblea de Expertos habría designado oficialmente a Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido ayatolá Ali Khamenei, como el nuevo Líder Supremo de la República Islámica.
La decisión se produce en el momento más crítico para el régimen desde la revolución de 1979, tras la confirmación de la muerte de su padre en la reciente ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel.
Una sucesión hereditaria inédita
Aunque el sistema iraní no es formalmente hereditario, la elección de Mojtaba rompe con la tradición clerical para priorizar la continuidad del linaje en medio del caos bélico.
Analistas internacionales coinciden en que el nombramiento ha sido blindado por la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). El brazo militar del régimen habría presionado a la Asamblea de Expertos para garantizar un liderazgo que mantenga la línea dura y la capacidad de represalia militar.
Tras los bombardeos masivos en Teherán y Qom, que descabezaron a gran parte de la cúpula política y militar, se confirmó que Mojtaba se encuentra a salvo, con buena salud y ejerciendo activamente el control del Estado.
