En plena ofensiva contra los organismos de derechos humanos y con el Estado recortando fondos clave, Abuelas de Plaza de Mayo confirmó la restitución del nieto número 140, en una conferencia cargada de emoción desde la ex ESMA.
“La identidad siempre florece”, publicó la organización al dar a conocer la noticia: se trata del hijo de Graciela Romero y Raúl Metz, militantes del PRT-ERP secuestrados en 1976 y desaparecidos tras pasar por los centros clandestinos “La Escuelita” de Neuquén y Bahía Blanca.
Quién es el nieto 140 y cómo fue encontrado
La restitución fue posible gracias al trabajo de la CONADI y el Banco Nacional de Datos Genéticos, dos instituciones hoy debilitadas por los recortes del gobierno nacional. La confirmación llegó esta semana tras una investigación iniciada en abril.
El nieto, que hoy tiene 48 años, nació el 17 de abril de 1977 en el centro clandestino de detención de Bahía Blanca. Fue apropiado tras el parto forzado de su madre, Graciela, quien estaba embarazada de cinco meses al ser secuestrada junto a Raúl el 16 de diciembre de 1976.
El hallazgo cierra un círculo para su hermana, Adriana Metz, nacida en 1975 y criada por sus abuelos paternos en Bahía Blanca tras la desaparición de sus padres. Desde 2023 integra la comisión directiva de Abuelas.
«Cuando me dijo que fue criado como hijo único y que no tiene familia, le contesté ‘¡ey, acá estoy yo!’», relató Adriana con una sonrisa. «De acá en más, es todo ganado. No solo para nosotros, también para la sociedad», agregó emocionada.
Estela de Carlotto: «Esto es un bálsamo para seguir»
La titular de Abuelas, Estela de Carlotto, encabezó la conferencia de prensa y celebró el hallazgo como una prueba de que la verdad siempre emerge, aún en tiempos adversos.
“La identificación del nieto 140 confirma que nuestros nietos están entre nosotros y que seguirán apareciendo”, sostuvo. “Esto es un bálsamo para seguir a pesar de las circunstancias”, afirmó rodeada de las fotos de Graciela y Raúl.
El rol clave del Estado en la búsqueda
Durante el anuncio, Manuel Gonçalves, otro nieto restituido y actual referente del organismo, subrayó la importancia del apoyo estatal en el proceso de restitución. Alertó sobre la situación crítica de instituciones como la CONADI, encargada de investigar denuncias y facilitar exámenes genéticos.
«Hoy más que nunca hay que defender la búsqueda», coincidió Carlotto. «No es una tarea individual. Cada nieto recuperado es un acto colectivo de memoria, verdad y justicia».
