Flávio Dino ocupará la plaza dejada por la exmagistrada Rosa Weber, que se jubiló el 2 de octubre pasado con 75 años.
El Senado de Brasil aprobó este miércoles el nombramiento del ministro de Justicia, Flávio Dino, aliado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, para ocupar un asiento en el Supremo Tribunal Federal, que atraviesa tensiones con el Poder Legislativo.
Dino obtuvo 47 votos a favor y 31 en contra en el plenario de la Cámara Alta, en una votación que siguió a otra previa en la comisión de constitución y justicia de dicha cámara, donde fue interrogado por más de diez horas.
«No soy enemigo personal de nadie. Almorcé con (Jair) Bolsonaro, tuve varias audiencias con él. Cualquier adversario que llegue allá (al supremo) tendrá el tratamiento que prevé la ley», dijo Dino, defendiéndose de acusaciones de presunta parcialidad contra el bolsonarismo.
Dino, de 55 años y quien dejará el cargo de ministro tras el nombramiento, evitó confrontar con la oposición este miércoles, respondiendo de forma serena ante varios cuestionamientos sobre si, una vez nominado para el máximo tribunal, pretende actuar como político o de forma independiente.
Prometió trabajar en la corte guiado por un «compromiso indeclinable con la armonía entre los poderes» brasileños.
En el Supremo Tribunal Federal, Dino ocupará la plaza dejada por la exmagistrada Rosa Weber, que se jubiló el 2 de octubre pasado con 75 años, por obligación legal.
Es la segunda inclusión este año en el tribunal, integrado por once magistrados, de una figura cercana a Lula da Silva. En junio, su principal abogado en la operación anticorrupción Lava Jato, Cristiano Zanin, fue confirmado como juez de la máxima corte del país.
En la misma sesión, fue aprobada también la designación del fiscal Paulo Gonet para comandar la Procuraduría General de la República, vacante desde septiembre.
«Designé a los dos porque eran las mejores personas que podría indicar. Son altamente calificados», había dicho Lula a finales de noviembre sobre Dino y Gonet.
Ambos juristas necesitaban el apoyo de la mayoría absoluta del Senado, de 81 miembros, para ser oficialmente nombrados.
Télam
