Agrupaciones de derechos humanos y residentes argentinos en el país azteca replicaron las icónicas pinturas de la Plaza de Mayo. Bajo la consigna «Nunca Más», recordaron a las víctimas del genocidio y reafirmaron el compromiso con la búsqueda de identidad.

En el marco del 50° aniversario del último golpe de Estado en Argentina, la Ciudad de México se transformó en un espejo de la lucha argentina. Integrantes de H.I.J.O.S. México, junto a exiliados, familiares y activistas locales, intervinieron el emblemático Zócalo pintando pañuelos blancos sobre el suelo. La acción buscó hermanar las fronteras en el reclamo de verdad y justicia, dejando flores y nombres de los desaparecidos que aún son buscados.
La jornada cargada de simbolismo unió a diversas generaciones, desde «viejitos» que vivieron el exilio hasta adolescentes que crecieron en México con sus abuelos desaparecidos en Argentina. Los organizadores destacaron que los pañuelos ya son un símbolo mundial contra la desaparición forzada. “Sembramos memoria sin tiempo ni fronteras”, expresaron los convocantes durante la actividad que buscó explicar la historia argentina a los transeúntes mexicanos.
El colectivo fue contundente al manifestar que la distancia geográfica no borra el compromiso con la causa: “No olvidamos ese genocidio ni a sus responsables. Seguiremos exigiendo verdad y justicia”. Asimismo, resaltaron el «hilo de amor» tejido por Madres, Abuelas, Familiares y Nietes, al cual se sienten unidos desde el exterior.
La convocatoria no solo reunió a la comunidad argentina, sino también a madres migrantes y activistas mexicanos que luchan por causas similares. “Nos trenzamos también en ese andar de Madres, Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares, H.I.J.O.S., Nietes y todes quienes empujan a una memoria fértil”, señalaron los participantes, subrayando la importancia de mantener viva la llama del recuerdo de manera colectiva.
Finalmente, el acto cerró con una consigna que resonó en todo el continente para reafirmar la democracia. La organización concluyó con un mensaje de resistencia que une a ambos países en una sola voz: “Pintamos que a 50 años desde México decimos más que nunca, nunca más”.
