El llamado “Partido de América”, tras calificar como “suicida” el nuevo plan fiscal aprobado por Donald Trump y los republicanos. El magnate considera que tanto demócratas como republicanos responden al mismo sistema y que el país necesita una “alternativa real”.
Musk declaró que si el Congreso aprobaba el “Gran y Hermoso Proyecto de Ley” —que incluye recortes impositivos a altos ingresos y grandes gastos— lanzaría su partido al día siguiente. Ese umbral se cumplió este martes, y el empresario reiteró su compromiso en la red X: “El pueblo ha hablado. Se necesita un nuevo partido político que represente al 80% del centro”.
A pesar de haber sido su principal donante en 2024 con 250 millones de dólares, Musk rompió con Trump y ahora respalda a precandidatos que enfrenten al oficialismo republicano. Aún no difundió propuestas ni principios concretos del nuevo partido, aunque promete representar al votante moderado y fiscalmente responsable.
La tensión escaló cuando Trump —consultado por periodistas— insinuó una posible represalia bromeando con que Musk podría “tener que ser deportado” o “devorado por el DOGE”. Las declaraciones marcan una fractura inédita entre dos de las figuras más influyentes de la política y el poder económico estadounidense, y anticipan un clima electoral de máxima polarización hacia 2026.
